Desde el domingo 24 de abril y hasta el domingo 1° de mayo la Ciudad de Buenos Aires será la sede de la segunda etapa del Festival Internacional de Danza Emergente (FIDEBA), un proyecto llevado adelante por diversos artistas, agrupaciones y gestores culturales del sector independiente de la capital.
Este evento, además de contar con participaciones de artistas de diferentes localidades de varias provincias del país, recibirá invitados de países como Chile, México, Noruega y Uruguay, entre otros. Asi, FIDEBA va a contar con las direcciones de Lucas Condró, Javier Contreras, Fabián Gandini, Iván Sánchez, Diana Szeinblum y Silvio Lang.
«Nos planteamos la realización de este Festival para aportar y construir caminos de apertura, intercambio, reflexión y pluralismo cultural. Nos proponemos crear un espacio destinado a propiciar un marco para la creación y la movilización del cuerpo y del pensamiento. Un espacio donde la danza pensada como arte con poder de transformación cultural y social. Una plataforma para la producción artística, que permita el desarrollo de proyectos orientados al trabajo en colaboración y la cultura en red. Un espacio desde el cual impulsaremos proyectos destinados a acercar la danza a las nuevas generaciones y al intercambio entre personas con distintas experiencias y recorridos. Construir un lugar de encuentro social e intercambio artístico. Un espacio para la amistad, para el ocio, para el tropiezo entre colegas y la colaboración mutua. Un espacio para la proximidad», cuentan desde la organización.
Asimismo, revelan que «el proyecto FIDEBA lleva tiempo desarrollándose y no es más que el reflejo de nuevas formas de trabajo, colaboración, encuentro y finalmente de creación, que surgen a partir de la necesidad de juntarnos, cruzarnos, conocernos, elegirnos. Corresponde a la creencia en una nueva forma de pensar y gestionar la danza. Es una elección de trabajo que no solo se refleja en el aspecto de la gestión sino que también se ve en el resultado artístico. La llamamos danza emergente», explican al tiempo que cuentan que esta «propone además una reflexión sobre las condiciones de representación. Entonces aquello que nace de la necesidad de abrir espacios, se convierte en un medio que busca solidez y que se desarrolla como una alternativa estético/artística, como un formato».
Finalmente, al respecto de la posibilidad de llevar a cabo la iniciativa, aclaran que «la realización de este festival es posible gracias a la colaboración entre colegas, la optimización de recursos existentes, el trabajo en red y el compañerismo. En esta segunda edición contamos, además, con el apoyo del Fondo Iberescena».