Debo confesar que me encantan las cosas dulces, podría estar todo el tiempo comiendo tortas, chocolates y helados. En mi familia siempre se cocinaron muchísimo y tenemos el espíritu italiano danzando entre las salsas y pastas. Mi madre me enseñó, desde muy pequeño, a ser creativo, improvisar, seguir mi corazón a la hora de cocinar y que los condimentos sean como la poesía. Es un arte donde ponemos lo mejor de nuestra alma, para que nuestros seres queridos sonrían, se llenen de fuerzas y disfruten al contar bellas historias en la mesa. Siempre que me reúno con mis amigos trato de sorprenderlos con algo bien rico… recordando aquellos sabores de campo y regalándoles ese momento de felicidad.

Cada vez falta menos para que llegue la primavera y el cuerpo se predispone a vivir nuevas experiencias y florecer como la naturaleza, nos llenamos de colores y ganas de conocer nuevos paisajes. Seguramente estos aires cálidos y esperanzados nos inspiraron a abrir la cocina en «Noches Vernäculas» y compartir el libro «Cupcakes. Cómo elaborar las magdalenas más chic para todas las fiestas» de Laura Torres y publicado por Ediciones Obelisco. ¡Qué hermosa oportunidad para seguir aprendiendo, poner las manos en la masa, bailar y cantar mientras horneamos!

«Dar rienda suelta a la creatividad»

Como comenta la autora, «los cupcakes son un postre muy popular y se convirtieron en todo un boom de la repostería casera. Su aspecto es muy parecido al de las magdalenas y se decoran con diferentes glaseados, coberturas de chocolate y otros ingredientes que permiten dar rienda suelta a la creatividad». Ademá, Laura Torres relata que «la historia de estos deliciosos pastelitos se remonta a principios de 1800 y su nombre se debe a la utilización de la taza (cup) para medir los ingredientes y su uso como molde».

En «Cupcakes» vas a encontrar los mejores trucos, consejos y muchísimas recetas fáciles de elaborar para todos los gustos. Las imágenes son hermosas y me encantaron. Ya me imagino al saborear unos ricos cupcakes de limón, de melocotón y frambuesas, de plátano con nueces, de chocolate blanco o de espiral de fresas. Son tantas las variedades que no me aguanto a probar todas estas delicias, creo que las acompañaré con un rico café y una buena lectura mientras escucho las aves y contemplo el sol iluminar las plantas del jardín. Amo disfrutar esos momentos tan especiales, porque me inspiran, llenan de agradecimiento y coraje. ¡Ahora sí! Es tiempo para que te animes a llenar tu cocina de amor y ricos sabores para vos y toda tu familia. La vida se trata de compartir desde la sencillez.

puntocero 2019

La comunicación es un derecho humano. Todos los contenidos y opiniones publicados en el sitio puntocero.me quedan bajo la exclusiva responsabilidad de su autor. El medio respalda la libertad de brindar información, emitir opiniones y comentarios aunque puedan no representar el pensamiento ni ideología del mismo.