Si alguno pudiese volver al pasado y se situara alrededor de 2014 cuando los Estados Unidos y los países de la coalición se preparaban para invadir Siria, sumado al Estado Islámico que avanzaba a gran velocidad sobre las distintas ciudades de Irak y Siria, hubiese creído que hoy ya no existiría régimen y toda esta región seria proclamada el nuevo califato. Pero hoy el panorama cambió y lo que las potencias occidentales imaginaron hoy es una realidad.

Alepo es la ciudad más grande de Siria y una de las más importantes, estratégicamente hablando, ya que controla el norte y la frontera con Turquía. Es de vital importancia controlar esta ciudad tanto para el régimen de Bashaar al-Assad como para el ejército libre sirio que pelea por retenerla. Además, Alepo es una localidad multicultural de riquísimo pasado para la historia de la humanidad, también acechada por muchas guerras que pasaron por allí, y que hoy se resiste a desaparecer.

En las últimas horas esta ciudad era la más destruida, después de Homs, y también se hallaba controlada por el Estado Islámico y los rebeldes sirios… aunque ya no es así. Este jueves 15 de diciembre el ejército libre sirio que peleaba contra el régimen oficialista ha retrocedido gran cantidad de pasos hasta quedar casi fuera de la mismísima región. Los yihadistas que se paseaban con tanta libertad por esta zona ahora huyen rápidamente hacia otras ciudades y ya no tienen dónde esconderse en Alepo.

El nuevo “eje del mal”

La liberación de Alepo ha llegado y sus ciudadanos en diversas partes del mundo festejan, pero la prensa internacional muestra lo contrario y sigue haciendo foco en los bombardeos rusos y las ofensivas del régimen. Esta liberación de Alepo genera un nuevo capítulo internacional, una nueva página se escribe en este conflicto. Todos los que habían apostado por la caída de Bashar al-Assad como vaticinaban los países occidentales, los países árabes del golfo y los terroristas, han perdido una gran batalla. Como contra partida de esto resurge algo que para los medios globales son el eje del mal: Rusia, China, Irán, Hezbollah y hasta incluso el mismo Egipto, que se sumerge en una problemática muy grande.

En las últimas horas la ofensiva conformada por el régimen sirio, Rusia y todos los aliados han avanzado muchísimo sobre el control total de Alepo para desplazar a los terroristas. Aún quedan batallas por librar contra lo que queda de los terroristas y se calcula que, aproximadamente, el 10% de la ciudad está en manos rebeldes y en los próximos días podría quedar totalmente liberada si continúa esta avanzada.

Mientras tanto, en los escritorios parece que el veto no es algo solo que ocurre en Argentina sino que en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) también es algo que se utiliza mucho, pero esta vez es por parte de Rusia y China, que han vetado una resolución propuesta por España que solicitaba una tregua con motivos humanitarios, así lo estimaron medios de comunicación internacionales. Esto generó que los países de la coalición no pudieran ingresar más armamento a territorio sirio para ser distribuido entre los rebeldes y terroristas que se encuentran en Alepo.

En condiciones precarias

Alepo sobrevive pese a la casi destrucción total de su ciudad, alrededor de 10 mil habitantes siguen viviendo bajo fuego cruzado y, según estimaciones de la “medialuna roja”, viven en condiciones muy precarias, sin alimentos ni medicamentos en caso de enfermedades.

Además, vale mencionar que Alepo es la ciudad más grande de Siria, es la denominada “Capital del Norte”, la mayor parte de la ciudad ha quedado en ruinas, todos han huido y solo quedan los ejércitos que se disputan la toma de la ciudad, que es el centro de transporte entre las diversas localidades de Siria. Sumado a esto hay que destacar que se encuentra en el límite de la frontera con Turquía y es una zona libre de tránsito de armas y suministros para los yihadistas.

La toma de esta ciudad en manos oficiales sería de gran importancia simbólica y perderla, por parte de los rebeldes, significaría para los países de la coalición un retroceso a nivel internacional  El que gane este terreno tendrá el control del norte de Siria, la frontera con Turquía y la región donde se encuentran los kurdos, que han sido de gran importancia para el régimen. Por eso, tomar Alepo en los próximos días sería cortar todo tipo de provisiones a los grupos terroristas y lograría desplazar al Estado Islámico hacia otras ciudades más pequeñas. Por su parte, el ISIS se ve preocupado y decepcionado con muchos de sus líderes que han retrocedido o se han rendido en muchos lugares de Siria.

Otra ciudad clave por retomar es la ciudad fronteriza con Turquía, Azaz. Hay que citar a esta pequeña localidad porque es por donde se abastece de suministros el Estado Islámico.

Finalmente, recordemos que la ciudad de Alepo estuvo 4 años bajo control yihadista. Son 4 años de bombardeos, ataques suicidas y miles de bajas civiles. ¿Será la libertad el regalo de fin de año para los pobladores de Alepo? Para el régimen, tomar esta ciudad sería un gran avance para retomar el control de Siria y también una derrota para la coalición que tan ambiciosa está con la región. Ha comenzado una nueva etapa en el conflicto sirio, ahora resta esperar ver cómo se mueven las facciones en los próximos meses.

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