Google culpa a los mortales por los accidentes de sus autos sin conductor.

Imaginate que estás manejando tu auto, llegás a una esquina y ves un peatón que quiere cruzar y un auto sin conductor delante tuyo frena de repente para dejarlo pasar. ¿Cuál sería tu reacción?

Desde 2009 Google se encuentra testeando su modelo de auto autónomo o “driverless car” que empezó en la ciudad de Silicon Valley, sede de la empresa que lo vio nacer, para luego extenderse a la ciudad de Austin, Texas. El mes pasado este vehículo, en forma de burbuja, estuvo involucrado en un choque por reducir la velocidad en un cruce peatonal para permitir el paso de una persona. Un Sedan que venía detrás, sorprendido por la maniobra, resultó perjudicado y el auto de Google fue acertado por detrás.

Los autos de esta compañía están diseñados para hacer maniobras rápidas y evasivas o prevenir de manera demasiado puntillosas, no compartidas por el resto de los vehículos con conductor humano.

Desde su aparición, los driverless cars de Google han estado involucrados en 16 accidentes y en cada uno de esos casos la respuesta de la corporación fue: “un humano tuvo la culpa”. Esto incluye el choque del pasado 20 de agosto reportado por Google el jueves pasado: el auto de la empresa disminuyó la velocidad por un peatón, entonces el Googler que iba a bordo puso los frenos manuales y recibió un choque trasero del auto que iba detrás, que le valió una ida al hospital y un cuello ortopédico al empleado de seguridad que iba en el auto.

Courtney Hohne, una vocera del proyecto, dijo que el testing actual apunta a limar las asperezas en la relación entre autos autónomos electrónicos y autos conducidos por humanos. Por ejemplo, en un cruce de cuatro esquinas el auto de Google esperaría a que no haya movimiento en las otras direcciones para cruzar, un conductor normal tocaría bocina o directamente miraría a los otros conductores por señales que le impidan avanzar.

¿Será esto un impedimento para integrar autos autónomos a un mundo manejado por humanos?

puntocero 2018

La comunicación es un derecho humano. Todos los contenidos y opiniones publicados en el sitio puntocero.me quedan bajo la exclusiva responsabilidad de su autor. El medio respalda la libertad de brindar información, emitir opiniones y comentarios aunque puedan no representar el pensamiento ni ideología del mismo.