Desde que comenzó la cumbre del G20 se esperaba el comunicado final del evento. Algo que, si bien suele ser más formal que práctico, no deja de dar una imagen de acuerdo entre los líderes, que a veces suelen tener mayores diferencias que las que se hacen públicas.

Con el título “Construyendo consenso para un desarrollo justo y sostenible”, los mandatarios y funcionarios participantes de la cumbre del G20 difundieron el comunicado final del encuentro. El texto de consenso reconoció la necesidad de reformar los mecanismos comerciales entre países, pero no condenaron el proteccionismo. Habrá que ver si se realizan avances más profundos en la próxima cumbre a realizarse en Japón en 2019.

Trump contra todos

“El comercio internacional y la inversión son motores importantes del crecimiento, la productividad, la innovación, la creación de empleo y el desarrollo. Reconocemos el aporte que el sistema de comercio multilateral ha realizado en pos de este objetivo. Actualmente, el sistema no está cumpliendo sus objetivos, y existen posibilidades de mejora. Por lo tanto, respaldamos la reforma necesaria de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para mejorar su funcionamiento. Revisaremos el avance en tal sentido en nuestra próxima cumbre”, se señala en el documento.

La cuestón de cambio climático también dividió a la cumbre. Como era de esperar, Donald Trump se manifestó en contra y reiteró su intención de retirar del Acuerdo de París a Estados Unidos y su “fuerte compromiso con el crecimiento económico, así como con el acceso y la seguridad energética, utilizando todas las fuentes de energía y las tecnologías relacionadas, y protegiendo el medio ambiente”. Hace tiempo que el mandatario sostiene que el documento que compromete a los países a reducir la producción de gases invernadero no es de su interés. “Los firmantes del Acuerdo de París, que también se unieron al Plan de Acción de Hamburgo, reafirman que el Acuerdo de París es irreversible y se comprometen a su completa implementación”.

Desarrollo y empleo

Por otra parte, los líderes se comprometen a construir un futuro inclusivo, equitativo y sostenible mediante “la promoción del trabajo decente, la formación vocacional y el desarrollo de habilidades, incluida la recalificación de los trabajadores y la mejora de las condiciones laborales en todas las formas de empleo; reconociendo la importancia del diálogo social en esta aérea, incluido el trabajo realizado a través de plataformas digitales, poniendo énfasis en la promoción de la formalización laboral y la construcción de sistemas de protección social que sean sólidos y portables, sujetos a leyes y circunstancias nacionales”.

El texto sostiene que la educación es un derecho humano y un área estratégica de políticas públicas “para el desarrollo de sociedades más inclusivas, prósperas y pacíficas. Resaltamos la importancia de la educación de las niñas”.

Como instrumento de mejorar las oportunidades laborales y económicas se mencionan a las tecnologías transformativas para generar “nuevos trabajos y mejores estándares de vida”. Sin embargo, remarcaron que esa transición podría generar desafíos para las personas, las empresas y los gobiernos. “Las respuestas de políticas y la cooperación internacional ayudarán a garantizar que los beneficios de la transformación tecnológica sean compartidos por todos”, reza el documento.

Acciones comunes

En otro ítem, los firmantes reafirman el compromiso de afrontar la desnutrición y trabajar para lograr un mundo sin hambre ni otras formas de desnutrición. “Impulsaremos el dinamismo en las zonas rurales y la agricultura sostenible, conscientes de la importancia del manejo sostenible de los suelos y de los recursos hídricos, que cuente con el aval individual de los países y teniendo en cuenta las necesidades específicas de las empresas agrícolas familiares y pequeñas”.

Las corrientes migratorias por cuestiones de guerra, hambre y violencia también fueron objeto de análisis. En ese sentido, el documento señala: “Los grandes movimientos de refugiados representan una problemática internacional con consecuencias humanitarias, políticas, sociales y económicas. Enfatizamos la importancia de las acciones comunes para abordar las causas centrales de los desplazamientos y para dar una respuesta a las crecientes necesidades humanitarias”.

Sobre la corrupción se comprometen a prevenirla, combatirla y liderar con el ejemplo. “Acordamos el nuevo plan de acción 2019-2021 y respaldamos los Principios de Alto Nivel del G20 para la Prevención de la Corrupción y la Garantía de la Integridad en las Empresas de Propiedad Estatal y Principios de Alto Nivel para la Prevención y Manejo de Conflictos de Intereses en el Sector Público. Estos promoverán la transparencia y la integridad de los sectores público y privado”.

Finalmente, el documento contiene una fuerte condena contra el terrorismo en cualquier forma y manifestación. “Nos comprometemos con la implementación plena de la Declaración de Líderes del G20 contra el Terrorismo de Hamburgo. Reforzaremos nuestros esfuerzos para luchar contra el financiamiento del terrorismo y la proliferación, y el lavado de dinero. Instamos a la industria digital a trabajar juntos para combatir la explotación de internet y de las redes sociales con fines terroristas”.

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