Se esperaba una cifra de dos dígitos y los datos oficiales estuvieron en el límite. Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el desempleo en Argentina llegó al 9,1% en el último trimestre de 2018.

Esto significa un alza de casi dos puntos respecto del mismo período de 2017. Si bien se esperaba que el índice estuviera en los dos dígitos, como sucedió por última vez en 2005, el porcentaje es levemente menor al 9,6 de mitad de 2018. En lo que respecta a la subocupación, también registró un incremento del 8,7 por ciento contra el 7,2 de finales del 2017.

Según el informe del organismo, esta caída es causada por la disminución de la tasa de empleo de los varones en 1,9% (de 65,7 a 63,8 por ciento), que se centra especialmente en la franja etaria de entre 14 y 29, donde disminuyó casi tres puntos: del 50,1 a 47,2 por ciento.

En el análisis por sexo y edad se verifica que la franja de población con mayores problemas de desempleo son los jóvenes de hasta 29 años. Entre las mujeres, la desocupación en ese sector llega al 21,4 por ciento, mientras que entre los varones, la tasa es del 15,4%. En el primer caso, el aumento en relación al año anterior es de 2,6 puntos (era de 18,8 a fines de 2017). En el caso de los varones la suba es de 4% desde el 11,4 en la medición del último período de 2017.

En números globales, este porcentaje de desocupación significa que, del total de la población urbana (41,3 millones de personas), los desempleados son 1.752.998. Por otra parte, la tasa de empleo se ubicó en el 42,2 por ciento cuando en igual período de 2017 había llegado al 43.

Problemas en todo el país

Desde el Ministerio de Hacienda se señaló que “el dato de desempleo se debe en parte a esta baja del empleo, pero más a un aumento de la tasa de actividad, es decir, la cantidad de gente que tiene o busca empleo, que llegó a 46,5 por ciento, la más alta para un cuarto trimestre”.

De los casi 30 millones de habitantes de los 31 conglomerados urbanos que son incluidos en el estudio, al último trimestre de 2018 había 1,18 millón de personas desocupadas, frente a los 926.000 de fin de 2017. La población económicamente activa, es decir, los que tienen trabajo y los que no lo tienen pero buscan empleo, alcanzó los 12,9 millones en dicho período.

De estos centros urbanos, cinco tienen un desempleo de un porcentaje igual o superior al 10. Ellos son: Gran Rosario y Mar del Plata (12,8%), partidos del Conurbano bonaerense (11,4), San Nicolás-Villa Constitución (11,3) y Santa Rosa-Toay (10,1). Mar del Plata es, además, el aglomerado urbano con mayor subocupación: 17,5%. Las principales aglomeraciones urbanas con problemas laborales son Mar del Plata con más del 30 por ciento de su población activa con problemas serios de empleo y el Gran Rosario, donde el 25,6 por ciento de los habitantes tiene dificultades en esta cuestión.

A nivel regional, el área metropolitana (Gran Buenos Aires y CABA) es la más afectada con 10,5%. Le sigue la región pampeana, con el 9,2%. El resto de las regiones quedaron por debajo del promedio: Noroeste (7,2), Patagonia (6), Cuyo (4,7) y Noreste (4,1). Por su parte, la región Noroeste muestra los peores indicadores de subocupación, con cuatro aglomerados urbanos con tasas que se ubican entre las más altas del país: Gran Tucumán-Tafí Viejo (14,4%), Salta (13,5), Jujuy-Palpalá (13,2) y Gran Catamarca (11,9). Otras urbes con fuertes índices de subocupación son Gran Mendoza y Gran Córdoba, ambas con el 13,1%.

Al respecto, Claudio Lozano (presidente de Unidad Popular y coordinador del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas) señaló la destrucción de empleos registrados y formales (hay 231.494 puestos formales menos), una caída de las ocupaciones de jornada plena (395.000 menos) y un aumento de la subocupación. “En un contexto de emergencia social, crece la participación de la mujer en el mercado laboral pero, como suele ocurrir, en jornadas laborales reducidas. En ese marco, la tasa de empleo de los varones cae y sube la de las mujeres”, indicó.

Impacto de la crisis

Luego de conocerse los datos del Indec, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, admitió que “la crisis ha pegado fuerte”, y remarcó que esto se ve en la caída del PBI registrada el año pasado y la suba en el nivel de desempleo. “Los datos están mostrando el impacto de la crisis. Hemos tenido una desocupación en el cuarto trimestre de casi 9,1%, muy similar al dato del tercer trimestre pero muy claramente por encima de los números del año pasado”, señaló el ministro.

Además, Sica indicó que en los últimos meses se registró “una especie de amesetamiento y desaceleración en la caída de los niveles de actividad. Eso nos permite tener una mirada más optimista para lo que resta del año”. “Estamos con mucha expectativa y mirando muy cuidadosamente los números de este primer trimestre. Nosotros pensamos que ya hay una desaceleración de la caída en el nivel de actividad y que los niveles intermensuales empiezan a mejorar. Tenemos que monitorear cómo cierra el primer trimestre”, consideró el ministro.

Asimismo, Sica expresó que “en los meses de febrero y en lo que va de marzo se ha visto una creación de empleo especialmente en el sector de la construcción. Es importante eso porque uno de los principales factores de la desaceleración de la creación de puestos de trabajo había sido la construcción. Esto nos da una señal positiva”.

Finalmente, el funcionario afirmó que la expectativa del Gobierno es que “el desempleo no siga creciendo y por eso estamos trabajando muy fuertemente con todas las herramientas que tenemos para poder contener, apoyando a las empresas que están en dificultades”.

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