A todos nos moviliza algún cantante, algún grupo contemporáneo o que se haya convertido en leyenda. La música nos acompaña siempre.

Comenzando con el embarazo, donde la música tiene numerosos beneficios para el desarrollo del niño y el bienestar de la madre, el feto estimula su frecuencia cardíaca y en la madre la producción de endorfinas. Que los niños escuchen música desde bebés les permite estimular las ganas de expresarse y de hacerse entender.

Según algunos estudiosos, los métodos utilizados por el cerebro de los niños para aprender a hablar, se basan en un examen estadístico del lenguaje y de su ritmo. La comprensión de las palabras por parte de los pequeños se produce gracias a la repetitividad de los sonidos y se basa en su frecuencia, es decir, de acuerdo con las características propias de la música.

A través de las vocalizaciones que imitan a los sonidos musicales, los bebés expresan el lenguaje de forma intuitiva y espontánea, creando una forma de comunicación que parece facilitar el aprendizaje y mejorar el vocabulario.

Aquellos que se dedican a este estudio aseguran que la música de Wolfgang Amadeus Mozart tiene cierta influencia en el comportamiento del pequeño fomentando su desarrollo intelectual y creativo, es lo que se conoce como “Efecto Mozart”. Se denomina así a los beneficios que produce escuchar la música compuesta por este artista único. Dichos beneficios no han podido ser comprobados de manera científica, o al menos no se han podido repetir los distintos experimentos que condujeran a resultados que confirmasen lo que produce escuchar la música del mencionado autor.

Mientras vamos creciendo la música se vuelve protagonista en nuestras vidas. A los 5 o 6 años, quién no tuvo una banda infantil que además de hacernos cantar nos hacía bailar. A medida que los años pasa nos inclinamos por un tipo de música, ya sea por herencia de padre o madre o por lo que escuchan nuestros amigos, o por la simple razón que desarrollamos un gusto propio.

La música marca momentos y te remueve recuerdos. A todas las personas una canción nos mueve, a todos una canción nos hace acordar el paso por la primaria, por la secundaría, por el viaje a Bariloche, el primer beso y alguna situación especial e inolvidable.

La música es arte, la música es vida, la música tiene un día

Cada 22 de noviembre se conmemora el todo el mundo el Día de la Música. La fecha conmemora a Santa Cecilia, Patrona de  la Música, que murió en esta fecha en el año 180, aproximadamente. Fue perseguida y asesinada por el Imperio Romano por su creencia cristiana. La leyenda cuenta que cuando fue arrestada, antes de ser ejecutada comenzó a cantar una alabanza a Dios.

En el año 1594, el Papa Gregorio XIII nombró a Santa Cecilia como Patrona de la Música y en muchas partes del mundo se realizan festivales en su conmemoración. Estos comenzaron en Europa en el Siglo XV y en el siguiente ya se extendió por varias lugares del planeta.

Así que hoy, Día Internacional de la Música, qué mejor que parar la pelota y dedicarte un tiempo a vos mismo y escuchar esa canción o, tal vez, la discografía entera de esa banda que te apasiona.

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