En el marco de las exposiciones sobre el aborto legal, seguro y gratuito en el Senado de la Nación y a pocos días de su debate y votación, el pediatra argentino Abel Albino realizó declaraciones repudiables para un sector de las sociedad.

“El profiláctico no la protege (a la mujer) de nada. El virus del sida atraviesa la porcelana. Es 500 veces más chico que el espermatozoide. Entonces, el profiláctico no sirve absolutamente porque falla en un 30% de las veces del embarazo. Imagínense lo que puede pasar en el sida”, manifestó el médico en forma pública. Como si no hubiéramos tenido suficientes personas atemorizadas por el inminente tráfico de hígados de feto y replicando dichos falsos del debate en la Cámara de Diputados cual argumentos irrefutables, llegaron estas declaraciones de Albino.

Igualmente, debo decir que no me sorprende al venir de una persona que aseguró que “hay que dejar de lado el turismo sexual y se acaba el sida”, promoviendo la abstinencia como método de prevención, entre otras manifestaciones que considero barbaridades.

El uso adecuado de las palabras a la hora de expresarnos en estos temas es fundamental. Hace años que las fundaciones intentan que hablemos en términos correctos para no generar desinformación e, incluso, discriminación. Es por esto que muchos aprendimos a decir “transmisión” en lugar de “contagio” y a no decir “sida” de forma general e indistinta, porque aprendimos a decir VIH.

“El VIH es un virus que afecta al sistema de defensas del organismo. Una vez debilitado por el VIH, el sistema de defensas permite la aparición de enfermedades. A esta etapa avanzada de la infección por VIH es a la que se denomina Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (sida). No toda persona con VIH tiene sida, pero sí toda persona que presenta un cuadro de sida, tiene VIH. Una persona con VIH no necesariamente desarrolla síntomas o enfermedades. Sin embargo, puede transmitirlo.” (Fuente: Fundación Huésped)

Educación sexual para decidir

El 4 de octubre de 2006 se sancionó la Ley 26.510 que promueve la Educación Sexual Integral desde nivel inicial y que, por otra parte, es el primer punto que el proyecto por el aborto legal exige que se cumpla.

Esta ley comprende lo social y cultural y no meramente lo biológico o la genitalidad y, entre sus objetivos, busca quebrar los estereotipos de género, fomentar el cuidado del cuerpo propio y el ajeno, promover actitudes responsables y el respeto por la diversidad sexual.

Además, la normativa establece que se debe “asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral. Promover actitudes responsables ante la sexualidad, prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular y procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres”.

Lejos de ser una información precisa, confiable y actualizada, los dichos de Albino son todo lo contrario, y la Fundación Huésped se encargó de traer claridad en  un comunicado de los doctores Alberto Kornblihtt y Pedro Cahn: “Los virus fueron descubiertos en 1899 como agentes infecciosos que, a diferencia de las bacterias, pasaban de largo por filtros porosos de porcelana no esmaltada. Los poros de esos filtros son lo suficientemente grandes como para que pase el agua, lo que en ella esté disuelto y los virus, pero demasiado pequeños como para que pase una bacteria, un hongo o un protozoario. El látex es impermeable, no tiene poros como la porcelana no esmaltada. A menos que se rompa, el preservativo es seguro”. Si querés ampliar la información podés leer el comunicado completo aquí.

La campaña por la legalización del aborto exige con responsabilidad dos puntos previos para evitar los embarazos no deseados y así los abortos. Y aquí nos encontramos con una persona en contra de la legalización del aborto que debilita el primer punto necesario para evitarlos, que es la educación.