Dentro de la competencia argentina del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), se presentó el extraordinario documental “Método Livingston” de la directora Sofía Mora.

“Arquitecto exitoso, ignorado por el statu quo, polemista infatigable, bon vivant de la vieja escuela y santo hereje en la Cuba castrista”. Así, en pocas palabras, describe a Rodolfo Livingston la sinopsis de esta película.

Intentar sintetizar el “Método Livingston” en unas pocas líneas es una trampa, pero el indicio es pensar la arquitectura directamente conectada a un costado más humano, que tiene en cuenta los deseos y afectividades genuinas de cada familia en particular con su hogar.

Sin mucha más información previa, la película se puede transformar en una cita a ciegas con Rodolfo Livingston, en la que probablemente suceda el flechazo. ¿Cómo me perdí durante tanto tiempo a este magnético personaje?

El documental recorre la carrera profesional de este arquitecto y la transversalidad de sus ideologías atravesando cada momento de su historia. Convicciones que entienden que todo es una acción política, incluso el amor. Con ese criterio, el protagonista vive, analiza el mundo y lo transforma en la medida que puede.

En esta actualidad social con la sensibilidad y el afecto adormecido, este documental es una recarga de energías para repensar nuestros vínculos con el oficio, la naturaleza, la vejez y los recuerdos. El resultado es una combinación revolucionaria de humor e imperdibles perspectivas sobre la vida.

puntocero 2019

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