Se terminó febrero y se va el verano, pero los aumentos (de tarifas) siguen. También hay continuado de las obras de Cambiemos con pobres como extras, que son siempre los mismos. Nuestros políticos deben tener una escuela de teatro. Y, por último, hay gente que insiste que la tierra es plana… colaboramos con un buen voleo y que vayan a ver el planeta desde el espacio.

Noticias de la Gorra

Se nos fue el mes de febrero y, por suerte, el Gobierno volvió a avisar, igual que en los últimos 3 años, que ahora sí ya tocamos fondo y se viene el despegue… que arranca con un aumento del gas de 35%. El Gobierno había prometido un 30 por ciento pero no pudieron cumplir ni ese pijazo.

Ojo que el despegue económico además viene con aumentos del 18% en telefonía celular y nafta. Qué suerte que estas multinacionales por fin van a despegar, ahora sí que nos va a tocar el derrame.

Los que siguen carreteando (es más, creemos que van a terminar estrolados como el avión de LAPA) son los del gremio de kiosqueros que en lo que va del año cerraron 28 mil locales. Ya no sabemos dónde invertir la indemnización.

¿Viste el currito ese que hicieron las empresas de Macri con Tevez en el armado de parques eólicos en Río Negro? Bueno, el gobernador de la provincia, Mariano Arcioni, también se quiere llevar una tajada y como buen peronista propuso aplicar un “impuesto al viento” para que le queden regalías. El día que descubran que el gas metano puede impulsar autos le ponen un impuesto al pedo.

Al que también le está pegando mal el macrismo es a Jorge Lanata, al que debieron internarlo por estar infectado de dengue. El problema de andar sumergido en la basura. También se rumorea que detectaron mosquitos re duros y con colesterol alto rondando la zona de Radio Mitre.

Durante una puesta en escena en la construcción de departamentos en Parque Patricios, un obrero encaró a Mauricio Macri y le dijo que la estaban pasando como el culo, y la remató con “hagan algo, la concha de mi hermana”. ¿Qué hizo Mauri? Lo abrazó sonriente, se tiró lisoform y se fue a la casa…

Después de haber fracasado al contratar CEOs como Aranguren y Lopetegui, finalmente el Gobierno puso en la Secretaría de Energía a Juan Antonio Garade, un ex CEO de Edenor y Edesur. Por fin un tiro para el lado de los consumidores… ah, ¿no?

Por suerte, parece que la renovación llega a la oposición de cara a las elecciones, es por eso que esta semana se reunieron Felipe Solá y Cristina Kirchner para diagramar el “futuro” del país. Dejen, gracias… nos vamos a Uruguay. ¿Solá no fue el que armó la revuelta del campo y el que se alió con Massa? Seguro que esa relación termina bien para todos.

Esta semana la gobernadora más buena del mundo, María Eugenia Vidal, subió un video donde se muestra casualmente junto a una mujer muy humilde en su casa de chapa diciéndole que confiaba en ella porque hace 4 años ella no vivía en la realidad y que ahora gracias a este gobierno sabe dónde está parada. El drama de los pobres que se creían millonarios. De todas formas, lo más curioso no fue este descubrimiento de la realidad sino que al buscar en el archivo nos encontramos con que esta mujer ya había participado de un encuentro casual con Peter Robledo y con la ministra Carolina Stanley. Se ve que en el book de pobres no les quedan muchos que accedan a estas pelotudeces de Cambiemos.

Para cerrar la semana bien en la Edad Media y demostrar que Argentina es un país donde todo puede pasar, se llevará a cabo una reunión mundial de terraplanistas, gente que está convencida de que la Tierra es plana y que hay una conspiración mundial para ocultar la realidad, cuando en verdad todos sabemos que el planeta tiene forma de sorete que flota en un inodoro universal. Además, si fuera una esfera no debería llamarse “planeta” sino “redondeta”.

puntocero 2019

La comunicación es un derecho humano. Todos los contenidos y opiniones publicados en el sitio puntocero.me quedan bajo la exclusiva responsabilidad de su autor. El medio respalda la libertad de brindar información, emitir opiniones y comentarios aunque puedan no representar el pensamiento ni ideología del mismo.