“Conserva lo que tienes, olvida lo que te duele, lucha por lo que quieres, valora lo que posees, perdona a los que te hieren y disfruta a los que te aman”. Robert Nesta Marley.

Es indudable que el reggae se ha convertido en un ritmo que llena estadios y pone de moda a cualquiera que se haga dreadlocks. Sin embargo, este movimiento es mucho más que eso. Es lucha que por años trajo regocijo a las comunidades afros y continúa simbolizando al rastafari: esa mezcla de profecías bíblicas, filosofía naturista y nacionalismo negro.

Reconocimiento

La noticia inunda las redes y los amantes de este ritmo celebran el acontecimiento. El reggae fue incluido en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de las Naciones Unidas. La UNESCO hizo el anuncio el jueves en la 13° sesión del Comité para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial realizada en Mauricio, en el este de África.

De esta manera, la nómina de Patrimonio Cultural Inmaterial busca “ilustrar la diversidad del patrimonio inmaterial y contribuir a una mayor conciencia de su importancia”, de acuerdo con el sitio web de la UNESCO.

“La música reggae fue la voz de los marginados”, dice la UNESCO en la recién añadida inscripción de este tipo de música. “Su contribución al discurso internacional sobre temas de injusticia, resistencia, amor y humanidad subraya que la dinámica del elemento es a la vez cerebral, sociopolítico, sensual y espiritual”.

Asimismo, este año Bob Marley cumpliría 72 años de no ser por el cáncer que le arrebató la vida. Sin embargo, se mantiene como la guía y emblema del movimiento rastafari y vivirá por siempre su música y vibra positiva. Aunque ninguna radio de Kingston transmitía reggae, su música se hizo sentir inmediatamente como una forma cultural vital, porque contaba cosas que los diarios de Jamaica nunca iban a publicar.

puntocero 2018

La comunicación es un derecho humano. Todos los contenidos y opiniones publicados en el sitio puntocero.me quedan bajo la exclusiva responsabilidad de su autor. El medio respalda la libertad de brindar información, emitir opiniones y comentarios aunque puedan no representar el pensamiento ni ideología del mismo.