Hacemos un breve repaso sobre las actuaciones de la Selección Argentina en los mundiales, desde Uruguay 1930 hasta Brasil 2014, a tan solo unos pocos días de la próxima contienda en Rusia.

Suiza 1954

El Mundial de Suiza fue la tercera contienda a la que Argentina iba a decir ausente. La situación gremial entre jugadores y dirigentes seguía en conflicto. Para ese entonces, la Selección no había participado de los Sudamericanos 1949 y 1953 y, consecuentemente, hizo lo mismo con su próximo desafío mundialista. Las actuaciones del conjunto nacional en esos años eran muy pocas y en el año 1951 enfrentó al combinado inglés, perdió 1-2 en el primer encuentro en Wembley y ganó 3 a 1 en Buenos Aires el 14 de mayo de 1953, lo que catalogó a ese mismo día como el del futbolista argentino.

Suecia 1958

Tras 24 años de ausencias mundialistas, las expectativas de la participación de la Selección Nacional en el Mundial de Suecia eran muy altas. Los responsables de semejante ilusión fueron los recordados “Carasucias”, integrados por Maschio, Angelillo, Sívori, Corbatta, Cruz y Rogelio Domínguez, entre otros, quienes ganaron con creces el Sudamericano de Perú 1957. Poco tiempo después de sus brillantes actuaciones fueron vendidos al fútbol italiano, lo que terminó siendo determinante para el futuro del seleccionado argentino. Tras asegurarse la clasificación al Mundial por la imposición ante Bolivia primero y Chile después, de manera amplia, Raúl Colombo (presidente de la AFA) tomó la polémica decisión de no convocar a los tan talentosos jugadores antes mencionados, con el argumento de que en el país habían jugadores de jerarquía sin precisar a los del extranjero.

Esta decisión terminó por sentenciar la fugaz eliminación de Argentina en Suecia. El estado físico no era acorde con el de sus rivales, el trabajo táctico-estratégico fue muy escaso, la inexperiencia para enfrentar rivales europeos y hasta internas en el plantel fueron las causas. En su debut cayó contra Alemania Federal por 1-3, luego logra imponerse con el mismo resultado ante Irlanda del Norte y en su tercer y último partido sufre una estrepitosa goleada a manos de Checoslovaquia, por 1-6. Los integrantes del plantel fueron agredidos en su arribo a la Argentina y se recuerda este hecho como de los más negros en la historia del fútbol local.

Chile 1962

La historia en Chile no fue muy distinta a la de Suecia, cuatro años antes. Si bien se había conseguido el Sudamericano 1959, se decidió pedirle la renuncia al técnico en ese momento, Spinetto, luego de una derrota ante Rusia en Buenos Aires a tan solo dos meses del inicio del Mundial. Fue Juan Carlos Lorenzo quien se hizo cargo de la dirección técnica del equipo, que había regresado al país el año anterior para dirigir a San Lorenzo de Almagro tras una década en Europa. Esto último hizo confiar a los dirigentes de la AFA en que iba a ser suficiente para que el plantel gane en confianza cuando tenga que enfrentar a rivales del Viejo Continente. Lo cierto fue que el entrenador contó con muy poco tiempo para trabajar debidamente con su plantel, lo que provocó que “El Toto” nunca se convenciera de un once ideal.

En el debut Argentina logró imponerse costosamente ante Bulgaria por la mínima diferencia, pero distintos iban a ser los resultados en los dos partidos siguientes. Cayó por 1-3 ante la Inglaterra de Bobby Charlton y dejó en evidencia falta de coordinación y de trabajo grupal. Luego iba a ser el turno de enfrentar a Hungría, que ya estaba clasificada a la próxima ronda y dispuso su encuentro con suplentes. Para este encuentro el entrenador realizó siete cambios. Argentina no pudo doblegar a su rival, empató sin tantos y quedó eliminada. El recibimiento en Buenos Aires esta vez no fue tan adverso, sino que la parcialidad tomó indiferencia ante la nueva eliminación tempranera.

Inglaterra 1966

Si bien el entrenador de la Selección Argentina fue el mismo que en la pasada Copa Mundial, Juan Carlos Lorenzo no ocupó su puesto de forma continua, ya que en el lapso de esos cuatro años pasaron seis entrenadores y, nuevamente, a dos meses de la máxima competencia se lo convocó. En esta oportunidad, el seleccionador decidió establecer un once ideal y así fue como la primera fase se superó de buena manera, vencieron a Suiza por 5-0, a España por 2-1 y empató con Alemania Federal 0-0.

El partido de cuartos de final entre el anfitrión y la Argentina iba a quedar en el recuerdo de la historia de los mundiales por una particular situación. En líneas generales, el encuentro fue muy parejo, con una Inglaterra un poco más dominante pero incapaz de quebrar la defensa argentina. Rattín fue quien se llevó todas las portadas de los diarios cuando el árbitro decidió expulsarlo luego de recibir reiteradas quejas por parte del jugador por una falta cometida. Ante tal decisión, el argentino se resistió y permaneció en campo durante once minutos para intentar revertir el fallo, pero Kreitlein hizo caso omiso y mantuvo su decisión. Rattín, por su parte, al retirarse del campo de juego estrujó el banderín del córner que tenía la bandera inglesa y se sentó en la alfombra roja del palco de la Reina, lo que causó  estupor en el público local. Luego de tan peculiar acto, el partido se tornó en un ambiente enrarecido y un tanto caldeado, pero a solo diez minutos del final Hurst sentenció la contienda y puso en ventaja a Inglaterra para avanzar a semifinales y eliminar a la Argentina.

Muchas teorías conspirativas se tejieron luego de dicha eliminación, que aseguraban un decidido favorecimiento al conjunto local para lograr el título en su tierra y mucho voceros oficiales aseguraban que los ingleses habían “robado” ese partido, como habían “robado las Islas Malvinas”.

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