Hacemos un breve repaso sobre las actuaciones de la Selección Argentina en los mundiales, desde Uruguay 1930 hasta Brasil 2014, a tan solo unos pocos días de la próxima contienda en Rusia.

México 1986

Tres años antes de este mundial, Julio Humberto Grondona (en su primera designación de técnico de la selección) nombró a Carlos Bilardo como nuevo entrenador, quien venía de alcanzar el título metropolitano con Estudiantes de La Plata. Los primeros pasos del nuevo director técnico con la Selección Nacional no fueron los mejores, debido a que quedó eliminada en la primera fase de la Copa América de 1983. El segundo gran desafío fueron las eliminatorias para el Mundial de México y dicha competencia fue más complicada de lo esperado. Si bien se lograron los tres puntos de visitante en Venezuela y en Colombia, se sufrió hasta último momento cuando en el Monumental se enfrentó a Perú, consiguió el agónico empate 2-2, quedó cerca de la eliminación pero se consiguió el pase a México.

Argentina llegó al debut mundialista con varias críticas en su haber por el juego que mostraba en cancha y, si bien su actuación no fue muy distinta en su primer partido, logró imponerse por 3-1 ante una Corea del Sur que solo se dedicó a pegar patadas a sus rivales. El segundo partido tuvo de rival a Italia y, luego de un gran partido de Diego Maradona y un golazo convertido por él mismo, empató en uno. El último de los partidos de la primera fase fue ante Bulgaria, se consiguió la victoria por 2-0 y Maradona ya se empezaba a mostrar como estandarte de Argentina, que dependía casi exclusivamente del 10 para golpear en el arco de enfrente. El rival de los octavos de final fue Uruguay, que era el último campeón de América por ese entonces y, tras un partido friccionado en el primer tiempo pero más abierto en el segundo, Argentina llegó al gol a través de Pedro Pablo Pasculli y selló el resultado para avanzar a cuartos de final. En esta instancia, el rival fue Inglaterra y el partido quedó en la historia por los dos goles de Maradona, que le dieron la victoria por dos a uno. El primero de ellos lo hizo con la mano, luego de una habilitación de un defensor inglés y la posterior salida del arquero Peter Shilton. Y el segundo surgió luego de una corrida de 53,5 metros en 10,6 segundos, Diego llevó la pelota pegada a su zurda y eludió a más de medio equipo para finalizar con gambeta al arquero y marcar un gol que se iba a proclamar por muchos como el mejor de la historia.

Diego Maradona estaba en su mejor momento y no dejó de mostrarlo ante el nuevo rival que se enfrentó en semifinales. La víctima esta vez fue Bélgica, que sufrió al diez con dos goles para darle resultado definitivo al partido por 2-0 y clasificación de la selección de Bilardo a la final. Para ese entonces, Argentina ya se mostraba mucho más sólida en mitad de cancha, con grandes actuaciones de Ricardo Giusti y Sergio Batista, junto a Oscar Ruggeri y Daniel Cuciuffo afirmados en defensa. La final la disputó ante la poderosa Alemania, que se vio sorprendida ante un dos a cero en contra luego de que José Luis “Tata” Brown de cabeza y Jorge Valdano después, pusieran la victoria parcial. No obstante, la selección europea no se entregó fácilmente y a tan solo quince minutos de concluir los noventa empató la contienda, lo que obligaba al partido a ir a un alargue. Y fue allí cuando volvió a aparecer el astro mundial, Diego Armando Maradona, que habilitó a Jorge Burruchaga y este, sin oposición, se fue corriendo derecho al gol y sentenció el segundo campeonato mundial para la Selección Argentina.

Italia 1990

Argentina no llegó de la mejor manera para disputar el Mundial de Italia, ya que había perdido la Copa América el año anterior de local y su actuación en los amistosos previos antes de la contienda futbolística más importante no fue buena. Y tampoco lo fue su debut, luego de caer 0-1 frente a un Camerún con dinámica y buen juego. Ante el preocupante panorama, Bilardo decidió hacer cinco modificaciones para enfrentar a la Unión Soviética, a quien luego de un polémico fallo del árbitro al no cobrar un claro penal a favor del conjunto rojo, le ganó por 2-0. En el tercer partido de la primera fase enfrentó a una Rumania que se mostraba como un fuerte oponente y, tras un partido muy duro, Argentina consiguió la clasificación como mejor tercero luego de empatar en uno.

La actuación de Argentina dejaba muchas dudas y, para colmo, el rival de turno en octavos de final fue Brasil. El dominio del gran equipo de Dunga, Alemao, Valdo, Careca y Muller, entre otros, fue total y absoluto, contaron con al menos cinco situaciones claras de gol que a causa de los postes e intervenciones de Sergio Goycochea no pudieron terminar en el fondo del arco.

A los 39 minutos del encuentro, una de las más llamativas anécdotas de los mundiales iba a tener lugar. El jugador brasilero Branco bebió de uno de los bidones del cuerpo médico argentino, que había ingresado al campo de juego por una lesión, para que este empiece a sentir náuseas y mareos, y así se elaboró la teoría de que dicho bidón había sido contaminado. Lo concreto es que cerca del final, Maradona comandó un contraataque, apiló a varios de sus rivales para luego habilitar a Claudio Caniggia, quien dejó en el camino al arquero Taffarel y selló la impensada victoria para el delirio de todo el plantel. Los siguientes partidos de cuartos de final y semifinal tuvieron un héroe indiscutido: Sergio Goycochea, quien en primera instancia atajó dos penales frente a Yugoslavia tras el empate en cero y otros dos a Italia luego de empatar en uno. Argentina estaba otra vez en la final del mundo, con un Maradona muy golpeado en su tobillo y con Caniggia, Olarticoechea y Giusti suspendidos. Distinta era la situación de Alemania, nuevamente el rival de turno en la final. El conjunto europeo se valía de grandes actuaciones de Jurgen Klinsmann, Lothar Matthaus, Brehme y Voeller, quienes se encargaron de llevar peligro ante un rival que aguantaba. Sin embargo, y no a muchos minutos del final, el árbitro mexicano Codesal le concedió un muy polémico penal a Alemania luego de un cruce de Roberto Sensini sobre Rudi Voeller. Dicha situación le permitió a Brehme marcar y consagrar a su selección como la nueva campeona del mundo.

Estados Unidos 1994

La clasificación a esta Copa Mundial había resultado más que trabajosa, ya que logró hacerlo luego de ganarle a Australia en el repechaje con la vuelta de Maradona para el desafío.

La Selección Nacional estaba al mando de Alfio “Coco” Basile y lograba ilusionar a través del juego que desplegaba con Gabriel Batistuta, Claudio Caniggia, Abel Balbo, Fernando Redondo y el propio Maradona. En el debut se impuso por 4-0 ante Grecia y con el 10 en un gran momento, que se mostró con gran estado físico. En el segundo juego consiguió una ajustada victoria contra Nigeria y la parcialidad volvía a creer en la selección que supo mantenerse por 33 partidos invicta, incluidas dos conquistas de Copa América. Todo era ilusión en el plantel pero iba a llegar la más grande decepción de todas: el 25 de junio la FIFA le comunicó a la delegación nacional que Maradona había dado positivo en el control antidoping, con cinco sustancias prohibidas, todas ellas con efectos estimulantes: efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina. El plantel quedó fuertemente golpeado anímicamente por la noticia, a tan solo 48 horas de enfrentar a Bulgaria. Dicha situación se plasmó claramente en el campo de juego, donde Argentina se vio superada por el conjunto europeo, que supo imponerse por 2-0.

De todas formas se logró la clasificación a octavos de final y el rival fue Rumania, que antes de dicho encuentro se veía como “accesible”. Esto no terminó así, ya que se dio un partido por demás disputado, pero el conjunto rumano a través de su jugador estrella Hagi le dio el triunfo por 3-2 a su país y terminó por sepultar el sueño y la ilusión argentina. Para ese entonces, Grondona decidió aceptar la decisión de la FIFA de extraditar a Maradona de Estados Unidos para no sufrir futuras sanciones y el 10, conmovido, pronunció una frase que quedó grabada en todos los argentinos: “Me cortaron las piernas”.

Francia 1998

A tan solo 35 días del inicio del Mundial, el nuevo designado para la dirección técnica fue Daniel Passarella, quien marcó toda una época con medidas disciplinarias drásticas en el plantel como practicarles rinoscopias, prohibir el uso de aros y de tener el cabello largo. También dejó afuera del plantel a jugadores de gran trayectoria en lo que se refiere a lo futbolístico.

En la primera fase Argentina la pasó sin problemas, ya que se impuso por 1-0 frente a Japón, goleó 5-0 a Jamaica y le ganó 1-0 a Croacia, terminó el grupo con la valla invicta y puntaje ideal. Ya en octavos de final, el rival fue, ni más ni menos, que Inglaterra, con quien disputó un partido más que parejo e igualó en dos tantos para cada uno. Fue así como concluyeron los noventa minutos y en el alargue tampoco lograron sacarse ventaja, lo que llevó a definir todo mediante penales. Fue en esta instancia que el arquero argentino Carlos “Lechuga” Roa fue la estrella y detuvo dos penales para lograr la clasificación a cuartos de final. El siguiente rival fue Holanda, con quien también disputó un partido parejo pero que, luego de la infantil expulsión de Ariel Ortega tras pegarle un cabezazo al arquero holandés Van Der Sar, sufrió el golpe final a falta de tan solo un minuto por parte de Dennis Bergkamp quien, con una extraordinaria definición, le dio resultado final por dos a uno y terminó con la participación argentina.

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