A la hora de seguir una dieta nos encontramos con un sinfín de ideas preconcebidas y conceptos erróneos. Estos mitos alimentarios pueden llevarnos a tomar malas decisiones y, por ende, fracasar en el intento por bajar de peso, generando frustración y poniendo en riesgo nuestra salud.

El mejor abordaje siempre es un plan alimentario equilibrado y sin restricciones. La moderación en las comidas y la incorporación de actividad física en nuestra rutina es clave para comenzar a bajar esos kilos en exceso que tanto nos molestan. Así como también plantear objetivos reales y realizar un seguimiento con el profesional de la salud para reforzar la motivación y realizar las adaptaciones del plan a medida que se avanza con el mismo.

Ahora bien, vayamos a derribar algunos de estos mitos.

Los productos diet tienen menos calorías que el alimento original (falso)

La condición “dietético” se aplica a cualquier modificación de un alimento, sea porque se le ha reducido su contenido energético o de nutrientes o porque se lo ha fortificado o enriquecido. Cualquiera de esas modificaciones implica que el producto es dietético. Por lo tanto, dietético no es sinónimo de bajas calorías.

El pomelo quema grasas y favorece el descenso de peso (falso)

Los alimentos no queman grasas. Para bajar de peso es necesario realizar un plan de alimentación saludable hipocalórico y practicar actividad física diariamente.

La papa es uno de los vegetales más engordantes (falso)

A pesar de su alto contenido en hidratos de carbono (principalmente almidón), la realidad es que 100 gramos de papa hervida aportan solo 90 calorías. Y además, es rica en vitaminas y fibra.

Las nueces son más saludables que las almendras y las frutas abrillantadas (verdadero)

Las nueces aportan gran cantidad de omega 3 y mayor fibra que las almendras y las frutas abrillantadas. Por ejemplo, si consideramos las avellanas, estas tienen un valor nutricional similar pero aportan más calorías y grasas.

No hay forma de saber cuándo se está deshidratado (falso)

El primer indicador de deshidratación es la sed. No hay que esperar a tenerla para beber. Otra señal se puede encontrar en la orina, que debe ser diluida y clara. Si el color es oscuro, indica deshidratación.

Tras un esfuerzo físico intenso, se recomienda ingerir alimentos (verdadero)

Aunque se sienta más fatiga que apetito, los primeros minutos posteriores a una ejercitación no deben desaprovecharse. En este periodo el organismo absorbe más eficientemente los nutrientes, sobre todo la glucosa. Se aconseja ingerir barras energéticas, pan o algunas frutas para una recuperación más rápida.

El jugo de naranja se debe tomar apenas hecho (verdadero)

La naranja es rica en vitamina C, un potente antioxidante. Esta vitamina se pierde al entrar en contacto con el oxígeno y la luz. Por lo tanto, es importante consumir el jugo de naranja inmediatamente después de prepararlo.

La leche larga vida tiene menos valores nutricionales (falso)

Varios organismos de salud tanto nacionales como internacionales concluyeron que los tratamientos de ultra alta temperatura (UAT) a los que se somete el lácteo no afecta sus propiedades ni baja sus contenidos de proteínas, vitaminas, minerales y calcio.

El aceite de oliva no sirve para freír (falso)

Su estabilidad a altas temperaturas es mayor que la de muchos aceites, por lo que permite mantener su calidad nutritiva. Y como si esto no fuera poco, la fritura con aceite de oliva extravirgen de alta calidad permite la obtención de alimentos con una composición más equilibrada en ácidos grasos.

Los alimentos fritos no están permitidos en una dieta para perder peso (falso)

Una fritura puede formar parte de una alimentación saludable si se utiliza un aceite de excelente calidad: de primera prensada, que no sea mezcla y que no haya sido usado antes. De todas formas, la idea es consumirlos en forma esporádica.

La sal fija grasas (falso)

La sal en exceso retiene líquidos, lo cual hace que el cuerpo pese más pero no es debido a la grasa.

Los alimentos integrales no engordan (falso)

Los cereales integrales aportan más fibra que los refinados pero a igual peso aportan las mismas calorías. Lo interesante de la fibra es que otorga sensación de saciedad, mejora el tránsito intestinal, contribuye a reducir los niveles de glucosa y colesterol de la sangre y previene enfermedades como el cáncer. Se aconseja incluir en la dieta productos integrales por estas razones.

Comer limón antes de las comidas disminuye la grasa corporal (falso)

La creencia se apoya en el falso concepto de que las sustancias ácidas pueden “digerir” las grasas. El consumo de jugo de limón solo incrementa el aporte de vitamina C.

El pan tostado tiene menos calorías que el fresco (falso)

La diferencia consiste en que al tostarlo el pan pierde la humedad. Esto obliga a masticar más y enlentece el acto de comer. Pero sus calorías son exactamente las mismas.

El consumo de frutas ayuda al control de la presión arterial (verdadero)

Las frutas son una excelente fuente de potasio, mineral que compite con el sodio para regular la presión arterial. A mayor potasio y menor sodio, mejores valores de presión arterial.

El aceite de oliva crudo engorda más que el frito (falso)

Todos los aceites tienen las mismas calorías, sean fritos o crudos. Al cocinarlo, sucede una transformación de la estructura de las grasas del aceite originándose grasas saturadas, dañinas para el organismo.

Las frutas engordan si se comen de postre (falso)

Aportan idéntica cantidad de calorías antes o después de las comidas. El orden en que se ingieren los alimentos no influye en el total de calorías diarias, aunque sí puede influir en su digestión.

En algunos casos, no podemos hablar de verdadero o falso.

Es preferible endulzar con miel que con azúcar

Depende de cada caso, en una persona sana que busca una alimentación equilibrada se recomienda la miel por su valor nutricional y, además, porque es un alimento natural. Ahora, si el objetivo es el descenso de peso, no hay grandes diferencias con respecto al aporte calórico de la miel y el azúcar.

Beber café es dañino para la salud

Varias investigaciones han confirmado las virtudes de esta bebida, desde sus propiedades antioxidantes beneficiosas para el corazón y arterias hasta sus cualidades digestivas (estimula la producción de ácidos gástricos). Algunos, incluso, indican que la cafeína puede suprimir la propagación de las placas beta-amiloides en el cerebro y combatir así la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, se recomienda una ingesta no mayor a 3 tazas diarias (equivalentes a 300 mg de cafeína) debido a que la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central y puede potenciar el estado de alerta, entre otros efectos.

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