Durante una tarde de noviembre en el barrio de Belgrano, tuve la oportunidad de entrevistar a Nicolás Furtado, un actor joven que nació hace 24 años en Montevideo y al que hoy se lo ve transitando su mejor momento de fama por haber logrado llegar y mantenerse en la pantalla chica de uno de los canales de aire más importantes de nuestro país, Telefé, personificando a Diego en “Dulce Amor”.

A su personaje, que se muestra como un joven fresco, simpático y risueño, lo define como “un enamorado de la vida, cada chica nueva que aparece le llama la atención. Diego acompaña en la historia, está en el bar, en el kiosco; mi personaje no es de galán, va para el lado de la comedia”. En cuanto a su forma de trabajar durante las grabaciones en Estudios Pampa, comentó que cuando hacen las escenas del bar también improvisan: “con Fabio (Di Tomaso) y el “Terco” (Hernán Estevanez), si bien estudiamos y ensayamos antes, las que me toca hacer con ellos son escenas que ya vienen escritas con mucho humor y se prestan para darles otra vuelta”.

Nicolás cuando cursaba el tercer año del secundario, hace 8 años aproximadamente, tuvo que definirse por alguna de las orientaciones que ofrecía la escuela intermedia, pero ninguna le gustaba: “no encontraba lo que quería ser, quería tener trabajos como los que veía en las películas: quería ser bombero, ser espía, ser marinero o astronauta, y ahí llegué a la conclusión de que lo que quería era ser actor y pasar por todas esas vidas”.

Sus padres siempre lo apoyaron en cada elección, así que eligió arquitectura como orientación y en paralelo comenzó a filmar algunos comerciales y a tocar la batería en una banda que formó con sus compañeros de colegio: “después hice talleres de actuación, hasta que en 2006 entré a una escuela de teatro en Uruguay”. Explicó que en sus comienzos le gustaba más el cine y que por eso estudió actuación: “pero cuando empecé a hacer teatro, me di cuenta de que me gustaba más que el cine y cuando terminé con teatro, vi que me gustaba tanto el cine como el teatro, y ahora estoy en la tele”. Aseguró que está dispuesto a trabajar en cualquiera de los tres ámbitos, ya que todos están vinculados con lo artístico, sin embargo: “tengo muchas ganas en estos momentos de hacer algo en teatro porque ya hace un año que no hago una obra”.

En 2011, en Uruguay, actuó en dos telenovelas: “Dance”, una co-producción argentino-uruguaya y “Porque te quiero así”, donde en esta última personificaba al hijo de Catherine Fulop. También filmó una película: “Re locos y re pasados”, dirigida por Manuel Facal. Durante el rodaje de “Dance” conoció a uno de los productores actuales de “Dulce Amor”, quien “pidió que le dejara mi material y al tiempo me llamó para que viniera a la Argentina”. Hace 7 meses vive en Buenos Aires aunque sus padres se quedaron en Uruguay. Durante este tiempo vivió en diferentes lugares, compartió departamentos con amigos, hasta que finalmente consiguió una garantía y pudo alquilar por su cuenta: “me llamaron en junio para un par de capítulos y me fui quedando, hasta que me tuve que instalar”.

Me interesó ir un poco más lejos y le consulté cómo se imagina que será dentro de seis años: “A los 30 los pongo como una edad donde quiero estar haciendo lo que quiera: darme el gusto de poder elegir los proyectos que me ofrecen o yo ir a buscarlos, poder elegir, creo que de eso se trata”. Incluso aseguró que a esa edad podría estar en Argentina, Montevideo o España, pero le gustaría poder llegar a hacer carrera en nuestro país y no descarta la posibilidad de continuar creciendo profesionalmente en otro y agregó: “o por ahí, si estoy cómodo, me quedo acá que para mí acá es Buenos Aires–Montevideo, porque estamos muy cerca, y si hago carrera acá, se va a ver en Montevideo también”.

No podía dejar de comentarle respecto al bello país que es Uruguay y al respeto que caracteriza a su gente, por ejemplo, a los automovilistas: cuando ven que está por cruzar un peatón, frenan – y en esto último, Nico me dio la razón- : “acá, (en Buenos Aires), me costó acostumbrarme porque cuando vas a cruzar una cebra, nadie te para, allá todos paran para que vos cruces”. Sin embargo, aseguró estar muy cómodo en nuestra ciudad, dada la amplia variedad de posibilidades con las que contamos aquí: “lo que quieras, acá lo podés hacer, si a vos se te ocurre lo más raro para hacer, acá seguro que se practica o lo podés estudiar o te podés juntar a hacerlo social o profesionalmente”. Por ejemplo, en los lagos de Palermo, presenció junto con un amigo una competencia de veleros a control remoto: “la gente estaba compenetrada con eso, y nosotros no lo podíamos creer, ¡hasta se peleaban! Y ahí viene lo malo: está muy bueno que exista ese deporte pero no llevarlo al extremo del fanatismo”. Sin embargo, está convencido de que las cosas buenas superan a las malas en Buenos Aires.

Nico con sus compañeros de Dulce Amor

Otra de las cualidades de Nico es que siempre fue muy deportista e incluso actualmente entrena tres o cuatro veces por semana y aseguró ser hiperactivo, siempre necesita estar haciendo algo: “toda la vida hice deportes, desde chico jugué mucho al basquet, era federado, competía, jugué al tenis, hice atletismo, voley… pero ahora, acá, salgo a correr, voy al gimnasio y hago boxeo, que es muy completo”. Además de disfrutar haciendo deportes, también se divierte reuniéndose con sus amigos “para ver películas, salir a bailar, a comer, a tomar algo, estar afuera”. En los boliches del interior del país, en Córdoba por ejemplo, las chicas lo reconocen: “es un furor para ellas que alguien famoso, de Buenos Aires, esté ahí, visitándolas, estuvimos sacándonos fotos, vino mucha gente”.

Nico confesó que tiene sus horarios distorsionados: “mi mamá nunca me pudo seguir el ritmo y desde que empecé a dedicarme a la actuación, peor todavía, así es la vida del actor, tenés tiempos libres en horarios raros”. Incluso, hasta hace poco, se reunía con sus amigos en su casa, para hacer la previa, antes de ir a bailar, pero los vecinos comenzaron a quejarse por ruidos molestos.

Y por su puesto, le hice la pregunta que todas estaban esperando: si está de novio en la actualidad, a lo cual respondió que “¡no!” con una sonrisa y agregó: “la verdad que estoy con mi cabeza en el trabajo, y si estuviera de novio, tendría menos energía para lo laboral. Estoy en una etapa de mi vida en la que todas mis energías tienen que estar en esto: mi carrera, mi presente y mi futuro”. Sin embargo – y este es un buen dato para sus seguidoras- reconoce que lo primero que le mira a una chica es “la cara, los ojos, tiene que tener onda, ser divertida, tener sentido del humor, una cierta chispa; siempre me gustaron las chicas de mi edad”. Nico también es usuario de redes sociales: solo utiliza su perfil en Facebook para contactarse con sus amigos personales, en cambio, comentó que para interactuar con sus fans utiliza su cuenta de Twitter: “es @furtado_nico, lo hice porque habían muchos truchos, las demás cuentas no son oficiales”.

Euge Ali con Nicolás

A pesar de que todavía no cuenta con un club de fans propio, tiene gran cantidad de seguidoras en todo nuestro país y en Uruguay: hasta recibe regalos de ellas en el canal; en Twitter llegan casi a 14.000, por eso a todas sus chicas decidió dedicarles algunas palabras como muestra de agradecimiento: “a mis seguidoras les digo que aguanten, porque a veces me piden que tenga más desarrollo el personaje (en “Dulce Amor”), que tenga más escenas o me preguntan por qué Diego no tiene una novia… quédense tranquilas, ya vendrán nuevas historias o nuevos proyectos, y me van a poder ver desarrollando más mi faceta de actor. ¡Gracias por seguirme y paciencia!”.

Lo mejor de todo es que tiene pensado quedarse luego de finalizado “Dulce amor” y que, según comentó, no termina en diciembre: “sigue por un tiempo más porque le está yendo bien”.

puntocero 2018

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