Juan Martín Del Potro tuvo una semana y media brillante en Indian Wells, donde le ganó al escocés Andy Murray (n°2 del ranking, en breve) y al serbio Novak Djokovic, número 1 del mundo, con una exhibición de tenis contundente. Este tiempo en California no fue extraordinario solo porque tuvo enfrente a un campeón de pura raza. Rafael Nadal demostró que está de vuelta, tras 6 meses de inactividad por problemas en una de sus rodillas. El español sacó a relucir nuevamente su poderío físico y esa mentalidad que lo llevó a romper la hegemonía del mejor tenista de la historia, Roger Federer.

Foto: AFP.El tandilense no pudo ante el jugador de Manacor y cayó por 4-6, 6-3 y 6-4. El partido empezó complicado para Del Potro, con un quiebre en contra y 3-0 abajo, pero lo igualó a base de buen juego y soltó su mejor tenis. Si se levanta inspirado, el drive le corre como piedra y se convierte en su principal golpe de definición. El tandilense también tuvo destellos interesantes como drops, saques y voleas y definiciones con sutileza en la red. Finalmente, sacó 5-4 arriba, confirmó la ventaja y se quedó con el primer set.

El segundo set parcial fue el punto de giro. El término es propio de las películas y se aplica a un hecho que cambia totalmente la historia. El español estaba sacando 1-3, set abajo y parecía que el título era del argentino, pero nunca se puede subestimar a un jugador que está llamado a ocupar un lugar de privilegio entre los más grandes del tenis. Si está abajo, Nadal hace todo lo posible para sacar su fuerza e imponerse. ¿Conclusión? Ganó cinco games al hilo y se aseguró el segundo set. Desde aquel 1-3, el español ganó 17 puntos sobre 22 en juego.

Foto: BNP Paribas.

El español salió a jugar el tercer set con la confianza de haber igualado el encuentro. Le alcanzó quebrar una vez de las 7 chances generadas y aprovechó el cansancio físico de Del Potro, que  no tuvo ninguna oportunidad de romperle el servicio. Así llegaron tres match points, con el argentino en el saque, pero mostró decisión y ganó el game. Luego, Nadal tenía que sacar para campeonato y todo quedaba en sus manos. A este nivel, quien saca tiene una gran ventaja porque inicia el punto poniendo la pelota donde quiere. Así ganó en el primer match point que tuvo después de perder aquellas tres chances. Ironías del destino tiene el deporte, no me caben dudas, porque Del Potro terminó perdiendo por errar un drive, su mejor golpe.

Así, el argentino no pudo conquistar su primer título de Masters 1000. Por otra parte, el tenista de Manacor alcanzó su 22° título y se convirtió en el jugador con más trofeos en la historia de estos torneos, al superar por uno al suizo Roger Federer. Esta clase de campeonatos son los más importantes del mundo después de los Grand Slams. El último título que había ganado en canchas rápidas había sido en Tokio 2010.

Foto: BNP Paribas.

Nadal es el nuevo n°4 del mundo, superó a su compatriota David Ferrer y, por supuesto, no se detendrá ni siquiera cuando vuelva al n° 1. Este es su 53° título y su triunfo número 600 en el circuito profesional. Volvió a jugar este año, ganó Acapulco y San Pablo, en la gira sudamericana de canchas lentas, pero este título lo devuelve a los primeros planos del tenis mundial.

Del Potro seguirá siendo el séptimo del ranking con un juego de número dos que hace que pueda aspirar a más (no sé si fui claro). Enfrente tuvo a una máquina, pero no me caben dudas de que tendrá una temporada en la que puede hacer historia, con ese juego que alguna vez lo llevó a ganar aquel US Open 2009. Todavía nos queda la ilusión de que deje atrás esas supuestas “diferencias” con integrantes del equipo argentino de Copa Davis y lo veamos el 2 de abril en el Parque Roca ante Francia.

Algunos números

Nadal generó 18 chances de quiebre y aprovechó 4, mientras que Del Potro quebró en las 3 oportunidades que tuvo. La clave pasó por el momento de los quiebres. Nadal no baja de cinco chances para quebrar por set, y así tiene más probabilidades de sacar con ventaja sobre sus rivales.

En el primer parcial se vio la mejor versión del argentino, que ganó el 70% de los puntos jugados con su primer saque, tuvo 11 winners contra 9 de Rafa y 12 errores no forzados contra 14 del español. ¿Qué quiere decir esto? Que Del Potro tiró más y que fue efectivo, aunque la diferencia haya sido mínima. El dato importante es que quebró en las dos oportunidades que tuvo, es decir, 100% de efectividad. Nadal solo lo hizo una vez a pesar de haber tenido seis chances para quedarse con el servicio del tandilense.

Foto: BNP Paribas.

Del Potro se encontró con un rival que fue de menor a mayor, le quebró dos veces en cinco oportunidades que tuvo. Además, el español tuvo 12 tiros ganadores contra 8 del argentino y solo 8 errores no forzados contra 12 del tandilense.

En el tercer set Del Potro salvó 6 chances de quiebre de las 7 que tuvo Nadal (tres fueron match points en contra). Con un solo rompimiento de servicio le alcanzó al español para llegar a una posición cómoda, sacar para campeonato y generar otros dos tantos para quedarse con el encuentro. Así ganó el Masters 1000 de Indian Wells.

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