Allá por 1999 el discurso populista del por aquel entonces presidente Hugo Chávez endulzaba los oídos a millones de venezolanos y auguraban un futuro de esplendor y progreso para una Venezuela que, por esos tiempos, recorría una historia de corrupción. La República Bolivariana de Venezuela era un modelo económico capitalista donde la vida petrolera lo hizo un país rico en la región y una de las grandes potencias petroleras del mundo.

Pero, a medida que el pseudo socialismo avanzó y las políticas duras del presidente Chávez comenzaron a plasmarse, la crisis en Venezuela comenzó a crecer. A la partida de Hugo Chávez le continuó el mandato de Nicolás Maduro, su fiel sucesor. Pero lo único que hasta el momento ha mostrado Venezuela ha sido pobreza, muerte y destrucción de derechos. Actualmente Venezuela posee más de 1 millón de migrantes que han huido a países vecinos como Colombia y Brasil, y alrededor de 200 mil personas se han radicado aquí en la Argentina.

¿Quiénes se preguntaron qué pasará con Venezuela?

Uno de ellos ha sido Donald Trump, que otra vez aparece en escena. Cuando al mandatario norteamericano se le cruza alguna idea por la cabeza es difícil que no la lleve a cabo: enfrentó al régimen sirio, ha logrado cambiar la política de Pyongyang como también a Irán y ahora parece no solo mirar de reojo la situación en Venezuela, sino que en agosto del 2017 se preguntó en una reunión si cabría alguna posibilidad de invadirla.

Mientras la oposición es demasiado débil y poco creíble en el país caribeño el principal candidato, Henrique Capriles, llamó a toda la oposición a unirse contra el régimen de Nicolás Maduro, el dos veces candidato a presidente que ha perdido mucha fuerza y que también ha padecido la cárcel durante algunos años.

Invadir o no invadir

Pero, mientras el país venezolano se desangra, la Casa Blanca se da el lujo de ver posibilidades de incursiones militares sobre tierra venezolana. Donald Trump junto a sus asesores, al secretario de estado Rex Tillerson y el asesor de Seguridad Nacional, el general H.R. MC Master, se les consultó sobre qué pasaría si los Estados Unidos invadían Venezuela?. Todos coincidieron en darle al mandatario las consecuencias negativas que esto produciría.

Fueron más las respuestas contrarias sobre una intervención militar que algún tipo de apoyo, y estimaron que Trump perdería credibilidad en el Congreso norteamericano, en los países de América Latina y hasta de la misma población de Estados Unidos. Por estas razones esa opción se diluyó, no en su totalidad, pero sí por el momento.

Asimismo, Donald Trump no descartó seguir otras opciones: desde ayuda financiera más sanciones hasta todo tipo de apoyo para que el mandato de Maduro acabe lo más rápido posible ya que su gobierno, para la Casa Blanca, es desestabilizadora de la región.

También hubo consultas a los mandatarios latinos, sobre todo con su par colombiano, porque el país vecino es uno de los que más cantidad de venezolanos ha recibido. Pero todo esto ha sido hablado en secreto para que no tenga repercusiones negativas, según la agencia de noticias AF.

Crisis

La realidad de todo esto es que Venezuela está sufriendo una gran crisis no solo económica sino humanitaria: millones de personas han huido hacia otros destinos, además de casos de represión y muertes de estudiantes. Algunos tienen la suerte de salir con dinero y otros quedan en el camino en algún país vecino. También hay quienes sufren el hambre en las calles de Caracas y el resto del país donde poco se ve por los medios. La pregunta que muchos se hacen es: ¿Donald Trump seguirá con su idea de invadir Venezuela o estará preparando algún otro plan para terminar con el gobierno de Maduro? Sea cual sea el desenlace en el país caribeño, la realidad es que Venezuela debe cambiar el rumbo o podría entrar otra crisis aún más grave.

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