La fotografía que en junio de 2018 John Moore capturó en su cámara, hoy no solo refleja una lucha que sigue vigente sino que también muestra lo más indignante de una guerra de intereses que no cesa.

El fotógrafo de Getty ganó el premio por la imagen impactante de una pequeña hondureña llorando, con la mirada puesta en su madre mientras era registrada por un agente estadounidense en la frontera con Estados Unidos. Esta fotografía logró el jueves el premio a la foto del año en el prestigioso World Press Photo de Amsterdam.

La historia se repite

Al menos un millar de hondureños comenzaron a salir la noche del 9 y la madrugada del 10 de abril de San Pedro Sula. Una nueva caravana de migrantes tiene como objetivo recorrer el norte de Centroamérica y el territorio mexicano para llegar a Estados Unidos, donde esperan lograr una vida próspera, alejada de las estrecheces de sus comunidades de origen.

La nueva caravana ha tomado por sorpresa al gobierno que encabeza Juan Orlando Hernández, cuyos funcionarios negaron hace una semana que en su país se estuviera formando una “caravana madre” con 20.000 migrantes, como había afirmado Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación de México.

Sánchez Cordero, responsable de la política interior de la Administración de Andrés Manuel López Obrador (presidente de México), señaló que el Instituto Nacional de Migración y la Policía Federal crearían un cerco en el istmo de Tehuantepec, localizado al sur de México, la zona más angosta entre las costas del Pacífico y el Atlántico, con una anchura de 200 kilómetros y que es un importante paso migratorio.

La funcionaria mexicana Olga Sánchez Cordero explicó que serían trasladados hasta esa zona agentes de la Policía Federal ante la inminente llegada de centroamericanos. “No vamos a militarizar nuestra frontera sur”, afirmó, y dijo que el Ejecutivo mexicano no seguirá entregando “visas humanitarias de forma masiva” pero sí dará permisos temporales y visas de trabajo en la zona sureste del país, “ordenadamente y en forma segura”.

Otra cara de la violencia

La fotografía con la que gana el premio John Moore muestra a Sandra Sánchez y a su hija Yanela en el momento de ser detenidas por la policía, tras cruzar ilegalmente la frontera entre México y Estados Unidos. Ante la consternación provocada por la imagen, las autoridades estadounidenses tuvieron que precisar que Yanela y su madre no figuraban entre los miles de inmigrantes separados de sus hijos a su llegada a Estados Unidos.

Los miembros del jurado estimaron que la foto, que dio la vuelta al mundo, ilustra “una violencia de otro tipo, que es psicológica”.

Los jueces eligieron una serie de fotos tomadas en octubre de 2018 por el fotógrafo Pieter Ten Hoope, que describen el viaje de muchas familias que salieron de Honduras en una caravana para llegar a Estados Unidos.

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