Me preguntaron que es una carta natal y yo contesté que es una instantánea, una foto estelar, una imagen que te toman en el momento que viniste a este mundo. Los planetas en el firmamento siguen su curso día a día, caminan a través del Universo, pero si querés obtener el tema natal de una persona, solamente con tener día de nacimiento, hora y lugar es suficiente para entrar a cualquier programa astrológico y adquirir esa información.

 

Imagen: nucleoastral.blogspot.com

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¿Para que sirve una carta natal?

En mi caso, ya que no soy vidente ni lo quiero ser, es para orientar, es para que la persona que tiene inquietudes o está desordenada pueda tener caminos alternativos a su visión unidireccional de ese periodo de la vida.

Muchas veces entramos en crisis emocionales que traban decisiones o nos enredamos en laberintos mentales de los que no podemos salir y la astrología es una herramienta muy eficaz cuando se la toma como “filosofía orientadora” y no como “mancia horoscópica”.

Carl Jung

Carl Jung

En la antigüedad se la tenía muy en cuenta, y gracias a los tiempos que vivenciamos, nuevamente está comenzando a tener el lugar que tenía, que era muy sublime y se la consideraba dentro de los misterios antiguos como la “última materia” para los Maestros iniciados en esas doctrinas.

Desde el comienzo de los tiempos, siempre fue una gran consejera de reyes, de emperadores, y personalidades como el psiquiatra Carl Gustav Jung escribía: “…muy a menudo he descubierto que los datos astrológicos me ayudaban a dilucidar ciertos puntos que de otra forma hubiera sido imposible de comprender”. O como Paramahansa Yogananda en el libro de “Autobiografía de un Yogui” capítulo XVI, donde decía:

“-¿Qué debo hacer Maestro? Yo no creo en la astrología.”

Paramahansa Yogananda

Paramahansa Yogananda

“-No es cosa de creencia, la única actitud científica que debe tomarse sobre cualquier cosa, es ver si esta es verdadera. La Ley de la gravedad se operó tan efectivamente antes de Newton como después de él… la astrología es el estudio de la respuesta del hombre al estimulo planetario, las estrellas no tienen conciencia de benevolencia o animosidad, ellas envían únicamente radiaciones positivas o negativas. Ellas no ayudan ni perjudican a la humanidad, pero nos ofrecen un canal apropiado para la operación exterior del equilibrio de causa y efecto que en el pasado ha sido puesto en movimiento por el hombre… un niño nace en el día y en la hora en que los rayos celestes están en armonía matemática con su karma individual. Su horóscopo es un desafiante retrato suyo, que revela su inalterable pasado y los probables resultados futuros.”

El orientador astrológico no predice por una simple razón y hay una frase que determina muy bien esto último que digo: “Somos artífices de nuestro propio destino”. El destino lo construimos cada uno de nosotros por las decisiones que tomamos.

No hay energía mayor, aparte del amor, que la voluntad humana. Por eso hay una máxima astrológica que dice: Los astros inclinan pero no obligan”, es decir, en otras palabras: “No hay nada superior a la voluntad del hombre”.

La carta natal es una ruta de vida, es un GPS que nos dice por dónde tenemos que circular, cuál es el camino más cercano o más lejano (vos elegís) para llegar a destino, a nuestro propósito. La carta natal está llena de símbolos internos proyectados en arquetipos estelares (mirados desde nosotros hacia el Cosmos) o, expresado de otra forma, arquetipos planetarios traídos a una hoja de papel que traducen mis símbolos personales.

CARTA ASTRAL

Imagen: www.glits.mx

Los Dioses nos hablan a cada instante, somos nosotros quienes no los escuchamos o, mejor dicho, no los entendemos porque no hablamos el mismo idioma, y el idioma de los Dioses se llama “Símbolos”. La palabra es el lenguaje de los hombres, por eso hablamos y hablamos y, aunque empleemos un montón de voces, solo llenamos el espacio de ruido. El hombre se pone en sintonía con Dios a través de la palabra cuando estas construyen y no destruyen.

En cambio, los Dioses a través de sus símbolos nos hablan y llenan el espacio de sonido. El Universo está sostenido por el sonido, que es el sonido silencioso. El día que ellos dejen de pronunciar el sonido sagrado, la humanidad y el sistema planetario se acabará por completo.

Poder escuchar ese sonido que Pitágoras llamó “la música de las esferas”, es poder captar el propósito, y los astrólogos son intermediarios o traductores del sonido que se le ha encomendado a cada ser humano. Por lo tanto, podemos darnos cuenta que la astrología es una ciencia sagrada, tan sagrada que quedó guardada durante muchos años ante los ataques de los necios, pero hoy muchos hombres de ciencia y de fe le están dando el lugar que tan merecido tiene.

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