Una activista indígena peruana, perteneciente a la etnia asháninka, fue premiada este lunes con 175.000 dólares por su labor en la selva central de Perú para evitar que se construya una represa, que generaría recursos eléctricos por más de 2.000 megavatios para Brasil, deje terribles consecuencias para los pobladores amazónicos.

Ruth Buendía, a través de sus demandas judiciales, fue galardonada en San Francisco, Estados Unidos, con el premio Goldman junto a otros activistas que luchan por la protección del medio ambiente: Rames Agrawal (India), Desmond D’Sa (Sudáfrica), Suren Gazaryan (Rusia), Rudi Putra (Indonesia) y Helen Slottj (Estados Unidos).

El reconocimiento para Ruth se debió a que esta denunció y batalló para evitar que la represa Paquitzapango provoque la inundación de las tierras cercanas y genere el desplazamiento de las comunidades que allí habitan.