En Arabia Saudita, y por el tercer amistoso a cargo del entrenador interino Lionel Scaloni, Argentina se impuso ampliamente ante el seleccionado de Irak por 4 a 0. El próximo martes 16 enfrentará a Brasil, a partir de las 15 horas de nuestro país.

En ventaja con tranquilidad

Argentina salió al campo de juego con una disposición táctica claramente volcada en ataque, con Leandro Paredes como único mediocampista de contención, aunque no sea la característica mas sobresaliente del jugador. La decisión del técnico al usar un esquema tan ofensivo tuvo que ver con la baja envergadura de su rival, y dar por hecho encontrarse con espacios para desplegarse en ataque… y así fue. Irak, con cinco defensores en su alineación inicial, dejó claro lo que pretendía hacer en el partido: defenderse.

Por estos motivos, desde el primer minuto de juego fue la Selección Nacional la que contó durante todo el desarrollo del primer tiempo la tenencia del balón, se encontró cómoda en tres cuartos de cancha para hacerlo circular y pudo hilvanar la jugada por la cual llegó al primer gol. Marcos Acuña dispuso de un amplio margen de espacio por izquierda, desbordó y tiró un centro medido a la cabeza de Lautaro Martínez, quien anticipó a su marcador en el primer palo para establecer la apertura del marcador a los 18 minutos.

Luego de encontrarse en ventaja, Argentina continuó manejando la pelota ante un rival que, si bien por momentos mostró ciertas destrezas técnicas individuales, le costó mucho recuperar la pelota y aún mucho más congeniar entre sus intérpretes para elaborar juego en ataque. Así se fue la primera parte, en la que la diferencia pudo haberse engrosado de afinar un poco la definición.

Ampliar sin sobresaltos

El complemento comenzó como una prolongación del primer tiempo con Argentina a cargo de la pelota, situación que la llevó a aumentar rápidamente la ventaja. A los 8 minutos el ingresado Roberto Pereyra mandó el balón al fondo del arco luego de una combinación por izquierda con Paulo Dybala y de definir con borde interno del pie derecho, adentrado ya en el área rival. Asimismo, se mantuvieron los espacios en el campo de juego adversario y esto motivó a Lionel Scaloni a realizar variantes en su equipo a modo de prueba: además del autor del segundo gol ingresaron Eduardo Salvio, Santiago Ascacibar, Giovanni Simeone, Franco Cervi y Walter Kannemann.

Ya en la recta final del encuentro, Germán Pezzella encontró un centro devenido de un tiro de esquina que fue peinado en el primer palo y cabeceó para establecer el tercer gol del partido. Y para terminar de decorar el resultado, Franco Cervi se encargó de decretar el 4 a 0 final, tras trascender por izquierda, penetrar en el área rival y cruzar un remate de zurda que se alojó junto al palo izquierdo defendido por el arquero Jalal Hassan Hachim.

Mas allá de las evidentes ventajas que brindó el rival, Argentina mostró buenas combinaciones en ataque, con Paulo Dybala participativo en la generación de juego, Franco Vázquez con buenos pases filtrados y con Lautaro Martínez haciendo un buen trabajo al retroceder unos metros y ayudar en la elaboración de las jugadas. La próxima prueba será frente a un rival de distinto calibre: nada más y nada menos que Brasil.

Formaciones e incidencias

Argentina: Sergio Romero; Fabricio Bustos, Germán Pezzella, Ramiro Funes Mori, Marcos Acuña; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Maximiliano Meza; Franco Vázquez; Paulo Dybala, Lautaro Martínez. Director técnico: Lionel Scaloni.

Irak: Jalal Hassan Hachim; Alaa Ali Mhawi, Mustafa Nadhim, Ahmad Ibrahim Khalaf, Ali Faez Atiyah, Ali Adnan; Osama Rashid, Bashar Rasan Bonyan, Amjad Attwan; Ahmed Yasin, Justin Meram. Entrenador: Srecko Katanec.

Goles: 18′ Lautaro Martinez (Argentina), 53′ Roberto Pereyra (Argentina), 82′ Germán Pezzella (Argentina), 93′ Franco Cervi (Argentina). Amonestaciones: 27′ Ali Adnan (Irak), 75′ Mazen Fayad (Irak). Árbitro: Jarred Gillett (Australia).

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