La comunidad internacional está conmovida, sobre todo la islámica, luego del terrible atentado perpetrado en Nueva Zelanda en las últimas horas. Ya vimos la masacre en Siria (a través de videos, películas producidas para ver cómo mutilaban y destruían vidas humanas), pero no creíamos que esto se remitiría a países de los considerados «ordenados» como lo es la isla del sur. El terror avanza a pasos agigantados y, de la mano de una herramienta tan básica y vital como lo son las redes sociales, se convirtió en un arma de doble filo.

En la mañana de este viernes 15 de marzo (hora argentina), las ciudadanas y ciudadanos neocelandeses se desayunaron con una terrible noticia que sacudió a su pequeña isla: un ataque terrorista de magnitudes impensadas. El objetivo de este atentado fueron dos mezquitas en las que el responsable aprovechó el horario del rezo para llevar a cabo este suceso.

En la ciudad de Christchurch, una de las ciudades más pobladas, se produjo una verdadera matanza de feligreses que oraban en la mezquita de Al Noor. El saldo de este hecho fue de 41 personas muertas, pero eso no fue todo: el atacante siguió su paso terrorista en Linwood y sumó 7 muertes y una persona más que falleció camino al hospital. El total de victimas fatales es de 49 personas y 48 heridos, muchos de ellos de gravedad.

El gobierno de Nueva Zelanda declaró la emergencia y alerta máxima por otros posibles atentados durante el día, ya que se encontraron explosivos en diferentes autos y también hubo amenazas de bomba en el aeropuerto, por lo que debió ser bloqueada la llegada y salida de aviones. Además, la primera mandataria de la isla, Jacinta Ardern, afirmó que esta es la mayor tragedia del país en referencia a estos ataques y que están haciendo todo lo posible para que los autores de esta masacre sean hallados.

Terror en todas sus formas

Hasta el momento fueron detenidos 3 atacantes, incluido el australiano que perpetró los disparos en las mezquitas. El mismo fue identificado como Brenton Tarrant, de origen australiano y de 28 años, quien fue detenido luego de matar a 49 personas. En el auto se le encontró armas de grueso calibre, todas semiautomáticas, y un escrito de 74 páginas aproximadamente donde explicaba los motivos del ataque. Las armas tenían inscripciones con referencias a personas que fallecieron en manos de terroristas o que mataron ciudadanos islámicos, así como también matanzas previas con más de medio siglo de acontecidas.

En relación a este ataque, otras dos personas fueron detenidas, pero aún se desconocen sus identidades. Vale mencionar que la masacre fue transmitida por Facebook live, duró alrededor de 17 minutos y allí se puede ver cómo el atacante llegó en su auto a la mezquita y entró libremente con las armas en su poder. Desde la entrada a la mezquita disparó sin decir una palabra y simuló un videojuego, tiró contra toda persona que se le cruzaba, posteriormente a terminar los cargadores recargó y continuó su matanza dentro del templo y, no solo eso, sino que siguió disparando una y otra vez sobre las personas que ya estaban en el suelo.

Luego de estar un buen tiempo en la mezquita, siguió por la calle con la misma intención y remató contra personas y se subió a su auto, recargó el arma y siguió rumbo a otra mezquita y, en el camino, cada vez que identificaba a alguien con rasgos islámicos disparó sin bajarse del auto y, con la filmación en vivo, continuó hasta que se cortó la trasmisión.

Según los servicios de inteligencia locales, este ciudadano no estaba dentro de los sospechosos de ser terroristas, no estaba marcado y por eso no había indicios de resultar peligroso. El primer ministro australiano, Scott Morrison, se refirió al ataque en las mezquitas de Nueva Zelanda y dijo estar totalmente consternado por lo sucedido y se solidarizó con las familias de las víctimas. Muchos mandatarios, a nivel mundial, hicieron referencia al ataque y repudiaron el atentado ocurrido y pidieron por la paz y las familias.

Luego de mucho tiempo, en dos días conocemos terribles atentados como el ocurrido en Nueva Zelanda y en Brasil. Además, videos y nuevas formas de mostrar lo ocurrido se hacen virales en tiempos de tecnología instantánea. ¿Hay control sobre lo que se muestra en las redes en vivo? Lo cierto es que una persona con intenciones de quitar vidas realizó una matanza y un acto terrorista, de los peores en la historia del continente.

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