Este viernes en el Noticero conversamos con la psicóloga Claudia Cedrón sobre el estado de situación de la salud mental en Argentina y, más precisamente, en Córdoba.
«Soy presidenta del Colegio de Psicólogos de Córdoba, nosotros tenemos una ley de difusión que nos obliga a colocar nuestro número de matrícula, que también es un modo de resguardar la población, en un sentido de que pueden chequear que somos matriculados activos», comenzó la especialista. «Mi número de matrícula es 5.913 y estamos muy preocupados, porque recientemente obtuvo la media sanción la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, que este año en noviembre cumpliría 16 años desde su sanción».
«Vemos con mucha preocupación porque la verdad era una ley de avanzada. En primer lugar, era una que ponía en el centro primero un modelo comunitario integral, que tenía muy en cuenta la interdisciplinariedad, para nosotros fundamental. Entendemos que las problemáticas de salud mental son muy complejas hoy, entre otras cosas, por los altos índices de suicidio, también hay un montón de otros de otras situaciones de salud mental que son muy complejas por un montón de razones. No solo estoy hablando de las situaciones de internación sino otras que requieren de una mirada realmente más amplia y más compleja que nos permita comprender y abordar esas temáticas», explicó Cedrón.
«Entonces, vemos con mucha preocupación una de las falacias que era que la Ley 26.657 no admitía las internaciones. Eso, hay que decirlo, no es cierto. La ley sí admitió internaciones pero las colocaba como un último recurso luego de que se hayan agotado todas las instancias que se deben poner al servicio de la comunidad y de los pacientes como son la atención, el sostenimiento familiar y comunitario, otro tipo de dispositivos que son sustitutivos», amplió la Licenciada. Además, detalló que «las internaciones prolongadas no resuelven la situación de salud mental, todo lo contrario, cronifican a las personas, terminan siendo lugares donde las personas se vuelven despojos humanos». «Las personas terminan viendo muy resentida su salud mental y, en muchos casos, lo que sucedía era que no salían nunca de esas instituciones. Entonces, es importante decir que la ley de salud mental para nada negaba la internación, sí la tomaba con mucha responsabilidad y requería la valoración de más de un profesional. Ese es uno de los puntos centrales».
Por otra parte, advirtió que «hay una industria de los medicamentos que son intereses creados, lo mismo que las instituciones para la internación. En el caso de instituciones privadas, lo que sí se pudo hacer desde que se implementó la Ley 26.657 es ir cerrando los hospitales monovalentes para estas internaciones. Se hacían solo con el criterio de algún profesional, porque es importante tener en cuenta no solo la mirada profesional sino, también, la del paciente y, obviamente, la de la familia. Esto que por ahí se soslaya no es menor. Nosotros no podemos internar a personas en contra de su voluntad, a menos que la situación de salud sea realmente extrema como para que esta persona pueda poner en riesgo su propia vida o la de terceros».
«En Córdoba tenemos personas que fallecieron en instituciones monovalentes, lo cual es muy grave, porque las condiciones de internación no siempre son las que debieran ser y en esto, obviamente, la responsabilidad no es sobre los trabajadores y trabajadoras sino, fundamentalmente, de los funcionarios que están en lugares de toma de decisión. Al no estar los usuarios en la toma de decisiones, nos preocupa mucho, porque, ¿de qué modo se va a hacer? ¿quién va a controlar? Es decir, el Estado se va a controlar a sí mismo. También está la cuestión del órgano de revisión y la participación de los usuarios. Se quitaron de la ley todas las referencias a derechos humanos y adhesiones a tratados sobre estos. Esto es gravísimo, es un retroceso muy grande en las políticas públicas de nuestro país en sintonía con otras».
Para sumar algunos datos, en Córdoba el malestar psicológico llegó en 2025 a 23,6 puntos, la cifra más alta desde 1993. La tasa de suicidios en la capital provincial alcanzó 10,31 cada 100.000 habitantes, mientras el presupuesto de 2026 destina apenas el 4,99% del total de Salud a salud mental, y en el primer trimestre se ejecutó solamente 3,9%, por debajo del piso de 10% que exige la ley. Asimismo, a nivel nacional, la ejecución de programas de salud mental cayó 42% entre 2023 y 2025 y en 2026 se proyectó el 1,42% del presupuesto de Salud. Por ejemplo, la actividad «Apoyo y Promoción de Salud Mental», clave para implementar la normativa, sufrió un recorte de 98% respecto de 2023.
Finalmente, Claudia Cedrón afirmó: «Creemos que el debate no está cerrado, vamos a seguir intentando revertir esto, queremos que los diputados escuchen lo que se está planteando desde todas las instituciones y profesionales que trabajamos en salud y en salud mental en particular, que se escuche a usuarios, necesitamos que el sector salud tenga mayor protagonismo para que se entienda. Las condiciones en las que se está atendiendo la salud mental hoy en Argentina están completamente colapsadas por falta de recursos».

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.