Álbum lleno

Max Verstappen consiguió la victoria que le faltaba, 10 años después del icónico choque en la largada con los Ferrari, el neerlandés se impuso en Marina Bay en F1.

Singapur cuenta con un hito que jamás será superado: el país asiatico se convirtió en 2008 en el primero en albergar una carrera nocturna de Fórmula 1. Además, se trata, sin duda, del certamen más duro para el físico de los pilotos. Nada de esto bastó para que alguna de las 66 vueltas del domingo sean interesantes.

Lo cierto es que los circuitos callejeros vienen siendo «una piedra en el zapato» de esta normativa, ninguna dio buen espectáculo y Singapur no fue la excepción. Max Verstappen fue quien largó primero, y dominó con frialdad absoluta, se mantuvo en ese lugar. Charles Leclerc lo acompañó en segunda posición, igual que en la salida. Kimi Antonelli fue uno de los protagonistas de la poca acción que hubo en pista, con un poco de suerte, logró terminar tercero y puede ser campeón en Austin el 25 de octubre.

Lo poquito que pasó

Hay poco para destacar. Sin duda, se debe mencionar la brutal batalla que tuvieron los pilotos de Haas, Oliver Bearman y Esteban Ocon, en la primera fase del certamen.

El inglés se impuso sobre su compañero con mucha limpieza y buenas maniobras. Por otro lado, Lewis Hamilton se encontraba tercero, pero una mala estrategía generó que al final de la carrera empiece a perder posiciones. A pesar de hacer todo por defenderse, la diferencia era inmantenible: el heptacampeón fue superado por un oportunista líder del campeonato, que aprovechó la riña con Lando Norris para meterse por el medio. Vueltas más tarde, el campeón y su compañero, Oscar Piastri, también adelantaron al hombre de Ferrari.

Franco Colapinto volvió a ser víctima de la fiabilidad y abandonó por una falla mecánica. Fin de semana triste para Alpine.

Empieza la mejor parte del calendario, la gira americana, y falta poco para que Kimi se convierta en el campeón más joven de la historia de la categoría.

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