Denuncian cierre de la Orquesta Juvenil Violeta Parra

Docentes, estudiantes y familias de la Orquesta Juvenil Violeta Parra denunciaron el cierre del proyecto educativo, artístico y social que funciona desde hace más de una década en la Villa 21-24 del barrio de Barracas, en la Ciudad de Buenos Aires.

La decisión fue comunicada por el Ministerio de Educación porteño el pasado 20 de febrero, según informó el docente Lautaro Pérez Miranda durante una entrevista en Latidoamérica.

La agrupación forma parte del programa Orquestas para la Equidad, iniciativa destinada a acercar la formación musical a niños y adolescentes en contextos comunitarios. El proyecto reúne a estudiantes de entre 10 y 18 años, quienes aprenden música a partir de la práctica instrumental con un enfoque en músicas populares latinoamericanas. «Estamos hablando de un despido de 13 docentes que alrededor de hace diez años venimos trabajando en este proyecto, 56 estudiantes, cada uno con su familia, niños y adolescentes que aprenden diferentes instrumentos sinfónicos y populares latinoamericanos», explicó Lautaro.

Un proyecto educativo con más de diez años de trabajo

La orquesta se consolidó como un espacio de formación musical y contención comunitaria en el barrio de Barracas, al sur de la ciudad. Según el docente, el programa llegó a contar con 56 estudiantes activos, lo que, afirmó, contradice argumentos oficiales sobre una supuesta baja matrícula. «Teníamos una matrícula que llegó a cubrirse, a estar a tope el año pasado con 56 estudiantes», señaló, y agregó: «Esto desmiente un poco algo que dijo el Ministerio acerca de la baja matrícula que tenían estas orquestas, bueno, esto es completamente mentira».

El proyecto incluía la enseñanza de instrumentos como violín, viola, violonchelo, contrabajo, percusión, flauta traversa, clarinete, trompeta, trombón y saxofón, además de instrumentos latinoamericanos como charango y aerófonos andinos -sikus, quena y pincuyo-, en coherencia con el enfoque musical del programa.

Cierre del programa y reestructuración

El cierre no afecta únicamente a la Orquesta Juvenil Violeta Parra. La medida también alcanza a la Orquesta Virgen de Itatí, mientras que otras cuatro agrupaciones del programa serían fusionadas con el sistema de Orquestas Infantojuveniles que también depende del Ministerio de Educación de la Ciudad. «El programa fue disuelto por el Ministerio, se nos cerró a nosotros y a la Orquesta Virgen de Itatí, y a otras cuatro orquestas restantes del programa se las piensa fusionar con el programa Orquestas Infantojuveniles», explicó el docente.

Impacto en estudiantes y familias

El anuncio del cierre fue comunicado inicialmente por los propios docentes a las familias y estudiantes de la orquesta. Lautaro describió ese momento como uno de los más difíciles del proceso. «Hubiéramos preferido que lo digan los que tomaron esta decisión en el Ministerio de Educación, porque fue la parte más dura», expresó. «La verdad que fue una noticia muy dura, muy fea, muy triste: nadie se esperaba venir a esto».

Según el docente, la comunidad educativa esperaba una instancia de explicación directa por parte de las autoridades. «Uno hubiera esperado que venga una autoridad del Ministerio a informar a la comunidad por qué se toma esta decisión, qué se espera hacer con los instrumentos, con las horas docentes y con los chicos que estaban aprendiendo un instrumento», señaló.

Articulación con el Conservatorio Manuel de Falla

Uno de los aspectos destacados del proyecto era su articulación con el Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla, que permitía a los estudiantes comenzar su formación musical profesional mientras cursaban la escuela secundaria. «Desde el año pasado se había empezado a implementar un convenio con el Conservatorio Manuel de Falla para que los chicos, mientras cursan el secundario, puedan cursar materias del conservatorio y adelantar su formación musical», explicó Pérez Miranda.

Este sistema permitía reducir el tiempo de formación en carreras musicales, que suelen extenderse durante varios años. «Los conservatorios son carreras muy largas, de alrededor de diez años, entre el ciclo básico y el superior», detalló.

El cierre de la orquesta, sostuvo, afecta directamente ese proceso educativo. «Esto también impacta en ese esfuerzo que se viene haciendo hace muchos años con el conservatorio para poder implementar esto y que se haga realidad; entonces esto es un retroceso», afirmó.

Campaña de difusión y recolección de firmas

Frente a la medida, docentes, estudiantes y familias iniciaron una campaña pública para intentar revertir el cierre. Entre las acciones previstas se incluyen conciertos, clases abiertas y actividades comunitarias en el barrio. «Estamos en una campaña de difusión y visibilización y también tenemos un petitorio en la página change.org que se puede firmar de forma online», indicó el docente.

Además, la comunidad del proyecto difunde información y convocatorias a través de su cuenta de Instagram @orquestajuvenilvioletaparra10. «Es muy importante el acompañamiento de toda la comunidad, porque esto es algo que es un derecho de nuestras infancias y de nuestros jóvenes que está siendo vulnerado», sostuvo Pérez Miranda.

Un proyecto con impacto comunitario

La Orquesta Juvenil Violeta Parra funciona desde 2013 y cuenta con un equipo integrado por 11 docentes de instrumento, un director y una asistente socio educativa.

Para las familias y docentes que impulsan el reclamo, el proyecto no solo representaba un espacio de formación artística sino, también, una herramienta de integración social. «Estamos muy convencidos de que esta lucha nos va a fortalecer más como comunidad», concluyó Lautaro Pérez Miranda durante la entrevista.

Mientras continúa la campaña de firmas y las actividades públicas, la comunidad educativa busca visibilizar el impacto del cierre y reclamar la continuidad de un programa que, durante más de una década, acercó la música a decenas de jóvenes de la ciudad.