Como parte de la previa del partido entre Argentina y Argelia en la fase de grupos de la Copa Mundial de Fútbol, ponemos el foco en el cine del país rival, cuáles son sus principales hitos y el vínculo con la historia de nuestro país.
Momento colonial
Entre 1896 y 1954 se extendió un momento predominantemente colonial. Esto responde al poderío francés sobre el territorio que, además, dominó los primeros relatos sobre los argelinos.
La colonia francesa impuso un primer cine realizado por europeos y con una representación ridiculizada de la población local bajo títulos como «Ali bebe el aceite» (1907) o «El musulmán gracioso» (1897), una película perdida de Georges Méliès que se estima la primera de la historia del cine en tratar un tema argelino.
El cine durante la Guerra de Liberación
Pero el cine que realmente empezó a expresar una identidad propia comenzó junto al proceso de la Guerra de Independencia, entre 1954 y 1962, directamente de la mano de las guerrillas.
Un título importante de este periodo es «Argelia en llamas» («L’Algérie en flammes»), un cortometraje documental de 1958 dirigido por el cineasta francés René Vautier, una figura fundamental para este momento de registro fílmico, ya que se consolidó como el cofundador de una escuela de cine en la alta montaña que tenía como objetivo documentar la guerra y mostrar la otra cara de la colonización.
Además, Vautier es relevante para este periodo en África en general, ya que antes -en 1950- filmó «África 50», un proyecto que surgió en principio como un encargo oficial francés en forma de propaganda del colonialismo, pero que por decisión del entonces joven director se transformó en todo lo contrario, una muestra de la crueldad de la colonia. Para varias fuentes, es la primera película francesa anticolonialista, estuvo prohibida más de 40 años en Francia y René Vautier fue encarcelado durante un tiempo.
La Batalla de Argel
Argelia consiguió su independencia en 1962. En 1966 se estrenó quizás su título más icónico, «La batalla de Argel», dirigida por el italiano Gillo Pontecorvo y coproducida entre Italia y Argelia.
Esta película se centra en la lucha revolucionaria contra el gobierno francés y tuvo un derrotero diverso entre prohibiciones, censura y estrenos tardíos según el territorio. Además, se especula que resultó en una fuente de guía táctica para distintos grupos armados como las Panteras Negras en Estados Unidos, entre otros.
En nuestro país, esta batalla (y la película) tuvo un impacto particular, ya que la periodista e investigadora francesa Marie-Monique Robin documentó en «Escuadrones de la muerte: la escuela francesa» (2003) la instrucción de las tácticas antisubversivas que se habían aplicado allí como la tortura y la desaparición forzada. También registra testimonios de cadetes y del propio Jorge «Tigre» Acosta, que recuerdan proyecciones de la película en su formación militar.
Estudié cine y actualmente crítica de artes. Especializada en guion. Ferviente amante y divulgadora del cine argentino. Empezar de cero es cada hoja en blanco lista para escribir nuevas historias.