«Es muy importante interpelar a la sociedad»

El viernes pasado y con motivo del Día Internacional de la Mujer, Azul García conversó en el Noticero con Raquel Vivanco, militante feminista y fundadora de Ahora que Sí nos Ven. Además, es miembro del Observatorio de Violencia por Motivos de Género.

En un escenario de pluriempleo y precarización, con menos derechos laborales con una reforma laboral que profundiza las desigualdades estructurales, sociales, económicas y de género, se le consultó acerca de cómo se puede tener tiempo para la participación política, que termina por convertirse en un privilegio. «Creo que es muy importante volver a interpelar al conjunto de la sociedad, no solo hablarnos entre las activistas o quienes ya asumimos desde hace mucho tiempo como parte de nuestra vida en la reivindicación y la lucha y el poder por la conquista de derechos», comenzó.

«Necesitamos pensar la mejor manera de poder llegar a otros y a otras, como lo hemos hecho el 3 de junio de 2015, como lo hicimos durante el 2018 en donde empezó a gestarse la marea verde por la legalización del aborto. Creo que nos hemos dado las herramientas, hemos sabido articular transversalmente y creo que es una discusión que damos en las asambleas, damos en las calles, pero también damos dentro de nuestros hogares, como hicimos en cada uno de estos momentos», continuó la activista. «Entonces creo que es apelar al convencimiento de que tenemos que seguir exigiendo el derecho a vivir una vida de libre de violencia, una vida digna».

En referencia a la Ley de Modernización Laboral, «la ultraderecha juega con el uso de nuestro tiempo y con el desgaste sobre nuestras mentes y nuestros cuerpos, limitando nuestra participación, Entonces, nosotras tenemos que poder transmitir esta idea de que es necesario estar, porque acá se pone en juego nuestros derechos humanos básicos. El derecho al trabajo digno, el derecho a poder acceder a la educación, el derecho a la libertad y a la autonomía. Creo que tenemos que volver a dar estas discusiones, no podemos retroceder y necesitamos, por el contrario, seguir marcando nuestra agenda frente a este avance que viene en detrimento de nuestros derechos. Si tenemos que hablar de reforma laboral, vamos a hablar de que el punto de partida en el que estábamos las mujeres era de desigualdad estructural», advirtió Vivanco.

«Nosotras venimos de años y años, décadas de medir las brechas salariales en el empleo, en el registrado y en el informal. Venimos de décadas de denunciar que en nuestros cuerpos recaen principalmente las tareas de cuidado. Venimos de décadas de denunciar la discriminación para el acceso al empleo por el solo hecho de ser mujer. Bueno, eso nunca se terminó de resolver de fondo y esta reforma laboral omite de plano a los cuidados como trabajo y omite de plano hablar de licencias parentales que tiendan a equiparar la conciliación de la vida privada con el trabajo fuera de los hogares», detalló. Entonces, es un contexto complejo y se viene acrecentando en materia de precarización de la vida. Todas estamos en una situación de mayor precarización, multi empleadas, pensando cómo hacemos para llegar a fin de mes. Entonces, creo que tenemos esta discusión. O sea, el 8 de marzo es el día de la mujer trabajadora y para que nosotras gocemos de los derechos que gozamos, muchas dejaron todo».

Asimismo, al respecto del lugar que la ultra derecha le da a la mujer y las expresiones misóginas del presidente Javier Milei, «de alguna manera también refuerzan los privilegios de otros varones, de otros hombres, que siguen haciendo política sin ningún problema mientras las mujeres tuvimos que volver, en muchos casos, adentro de nuestros hogares, porque no tenemos siquiera el ingreso para poder pagar una cuidadora para nuestros hijos para ir a una asamblea, por ejemplo. Entonces, como que se ha vuelto a acomodar un status quo, por supuesto, que beneficia al conjunto de los varones que son quienes históricamente han hecho uso de la vida política de nuestro país, y ahí se sienten todos muy cómodos», advirtió Raquel.

Finalmente, manifestó que «lo que necesitamos es feministas que hagan una discusión y que estén dispuestas a disputar dentro de sus propios partidos las conducciones, porque tal como estamos, yo creo que emerge algo nuevo y distinto o con esto que está no alcanza. Para construir un nuevo sentido de la vida política para que la sociedad vuelva a reencontrarse con la política como una herramienta de transformación en un sentido de justicia», porque «hay una crisis sistémica muy importante en la sociedad en relación a la política, en relación al rol del Estado, en relación a la propia democracia que no dio respuesta en estos 40 y pico de años a necesidades básicas de una porción importante de la sociedad. Entonces, tenemos que pensar políticas que dejen de ser de maquillaje y tenemos que pensar políticas realmente que vayan a modificar las desigualdades estructurales donde nunca se ha permeado».