La fragilidad del tejido social

«Caso 137» es la nueva película del realizador Dominik Moll y forma parte de la sección «Autores» de la 40° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Ambientado en las protestas del movimiento de los «chalecos amarillos», el largometraje se sustenta ampliamente en su protagonista, Léa Drucker, quien interpreta a Stéphanie Bertrand, una investigadora de la IGPN, división encargada de las investigaciones administrativas y judiciales sobre la conducta de los agentes policiales. El film plantea una situación de sobrecarga de trabajo para estos agentes, a partir del estallido social suscitado en noviembre de 2018 y las subsecuentes denuncias sobre brutalidad policíaca ejercida durante las manifestaciones.

En este contexto, Stéphanie recibe a Joëlle Girard, una enfermera de su pueblo natal que denuncia que su hijo menor, un joven de apenas 20 años, fue herido de gravedad por la policía. El hecho que Joëlle relata no está lejos de los eventos que vimos desenvolverse este último tiempo en nuestro país cada miércoles en las marchas de los jubilados, incluso, la comparación con el caso local del fotorreportero Pablo Grillo es casi inevitable: Guillaume, interpretado por Côme Péronnet, es herido en la cabeza por un rifle LBD 40, un arma antidisturbios que dispara potentes balas de goma.

La tarea de Stéphanie y su equipo será la de comprobar si Guillaume resultó efectivamente víctima de una actuación irregular de la policía.

La película recorre el desarrollo de la investigación con gran pericia, generando un tono de drama procedimental, a la vez que se deja atravesar por algo de la vida cotidiana de esta investigadora, que enfrenta reclamos de parte de las víctimas como también de sus compañeros policías y hasta de su propia familia.

A medida que se avanza en la investigación se complejiza también el entramado institucional: una fuerza policial sobrepasada por las manifestaciones, testigos que temen por su propia seguridad y agujeros legales que permiten disfrazar la brutalidad policíaca de defensa personal.

Moll y su coguionista Gilles Marchand ponen el foco en la maquinaria del poder y la fragilidad del tejido social. Aunque hacia el desenlace se vuelve un poco más panfletario, el film interpela, incomoda e invita a la reflexión.

De esta manera, «Caso 137» sintetiza a partir de un caso testigo de ficción, una realidad que se replica alrededor del mundo y un sistema que decididamente no encuentra una buena respuesta a la pregunta: «¿De qué sirve que hagan bien su trabajo?».