Este martes, la selección argentina de fútbol masculino jugó el tercero de los partidos amistosos en la Fecha FIFA, ante Benín, con una histórica particularidad: fue la despedida de Lionel Messi con la camiseta albiceleste.
El resultado fue de 3-0 con dos asistencias de Messi y un gol, de penal. El primer tanto lo anotó Nicolás Otamendi, que también se retiró del combinado nacional.
Como no podía ser de otra manera, Messi provocó el primer intento de riesgo sobre el arco, con un disparo de media distancia que exigió a Marcel Dandjinou, quien se arrojó sobre su palo diestro para rechazar el esférico cuando el reloj marcaba 7 minutos de juego. Unos instantes más tarde, Julián Álvarez asistió con un pase elevado a Rodrigo De Paul, que se proyectó por la banda derecha, pero ante la valla no llegó a definir.
Benín respondió con tiro de esquina para un cabezazo de Aiyegun Tosin dentro del área chica que salió por sobre el travesaño. Inmediatamente después, los africanos desperdiciaron otra chance clara de gol con un pase recto hacia el punto penal que Junior Olaitan conectó con un remate que salió apenas desviado.
A los 24′, el mejor jugador de todos los tiempos pudo abrir el marcador con un centro «cerrado», pero apenas llegó a rozar el balón. Solo transcurrieron un par de minutos hasta una nueva oportunidad con un tiro libre que Dandjinou atajó. Pasada la media hora, una vez más, el capitán no tuvo suerte para plasmar el 1-0 con un pase proveniente de la franja izquierda del ataque argentino.
Antes de concluir el periodo inicial, y pese a la presión sobre la salida de Benín, quien tuvo una ocasión riesgosa fue Olaitan, que disparó y Emiliano Martínez atrapó con solvencia. Enfrente, Álvarez recibió y encaró hacia el fondo por la banda derecha, eludió al arquero y, justo cuando definía, Dandjinou evitó la caída de su valla. De forma similar, pero por la otra punta, Yamirou Ouorou lanzó un tiro potente que «Dibu» rechazó con un manotazo.
Así, el primer tiempo concluyó sin goles entre dos equipos que intentaron ganar, cada uno con sus ideas: Argentina con control de pelota y rotación por todo el frente de ataque, con la clara intención de ofrecerle al 10 su noche inolvidable, mientras que Benín lo hacía con salidas rápidas de contragolpe para sus delanteros, que mantuvieron al guardameta argentino atento durante toda la etapa.
Apenas comenzado el segundo periodo, con Argentina lanzada de lleno en ofensiva, Julián se coló entre la marca y definió, pero sacaron la redonda al tiro de esquina. Ese córner fue ejecutado por Messi, quien asistió a Nicolás Otamendi abajo del arco y el defensor conectó con su pie derecho para poner el 1-0 a los 48′. El gol fue lo último que el jugador realizó con la camiseta del seleccionado, que salió reemplazado y se despidió de la mejor manera.
Pero el partido continuaba, y primero Enzo Fernández con un testazo y luego otro tiro libre de Messi sumaron a las estadísticas. Precisamente, la segunda asistencia de Messi en la noche porteña fue para el recién ingresado Nicolás Paz, que se acomodó y abrió el pie zurdo para colocar la pelota en el palo más lejano de Dandjinou, que nada pudo hacer para evitar el 2-0 a los 61 minutos.
Unos momentos más tarde, Tamimou Ouorou le cometió penal a Agustín Giay y Messi se encargó del lanzamiento con un zurdazo cruzado arriba hacia la soldadura del poste y el travesaño izquierdo del arquero africano, que se convirtió en testigo privilegiado de un suceso que quedará en la historia. Luego, Messi confirmó que es mortal, porque Nicolás González se proyectó hasta la línea de fondo y asistió al capitán, que tocó con derecha sin puntería. Tampoco logró anotar Franco Mastantuono en su primer tiro, tras el rebote por el disparo de Leonel Flores, ambos ingresados unos pocos segundos antes.
Casi en tiempo cumplido, el portero suplente Saturnin Allagbé y el palo evitaron otro tanto del capitán. La última jugada del astro fue otro tiro libre, de esos que tantas veces terminaron en gol, con la redonda en la tribuna.
Con el 3-0 definitivo de Argentina sobre Benín, se cierra una era que marcó al fútbol, esa que da por saldo un título mundial en tres finales con la selección mayor y logros juveniles, bicampeón de Copa América, la Finalissima, medalla de oro en Juegos Olímpicos y estadísticas individuales cuasi imposibles de superar: 126 goles y 68 asistencias en 208 partidos.
Formaciones e incidencias
Argentina: Emiliano Martínez; Agustín Giay, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul, Lionel Messi; Julián Álvarez, Lautaro Martínez. Entrenador: Lionel Scaloni.
Benín: Marcel Dandjinou; Tamimou Ouorou, Yohan Roche, Mohamed Tijani, Liam Omore; Sessi D’Almeida, Imourane Hassane, Junior Olaitan; Yamirou Ouorou, Aiyegun Tosin, Rodolfo Aloko. Director técnico: Gernot Rohr.
Goles: 48′ Nicolás Otamendi (Argentina), 61′ Nicolás Paz (Argentina), 71′ Lionel Messi (Argentina).
Amonestados: 45′ Nicolás Otamendi (Argentina), 55′ Mohamed Tijani (Benín).
Cambios: 52′ Facundo Medina por Nicolás Otamendi (Argentina), 52′ Lisandro Martínez por Nicolás Tagliafico (Argentina), 59′ Nicolás Paz por Rodrigo De Paul (Argentina), 59′ Nicolás González por Julián Álvarez (Argentina), 64′ Matteo Ahlinvi por Junior Olaitan (Benín), 64′ Junior Olugbade por Yamirou Ouorou (Benín), 76′ Saturnin Allagbé por Marcel Dandjinou (Benín), 76′ Charlemagne Azongnitode por Tamimou Ouorou (Benín), 78′ Giovani Lo Celso por Enzo Fernández (Argentina), 78′ Leonel Flores por Lautaro Martínez (Argentina), 78′ Exequiel Palacios por Alexis Mac Allister (Argentina), 79′ Franco Mastantuono por Cristian Romero (Argentina), 91′ Sahid Ngobi por Rodolfo Aloko (Benín), 91′ Amiro Amadou por Imourane Hassane (Benín), 91′ Attidjikou Samadou por Yohan Roche (Benín).
Árbitro: Fernando Vejar Díaz (Chile). Estadio: Monumental.

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.