Luces y sombras del Torneo Apertura

Hace dos semanas, el primer semestre del fútbol argentino llegó a su fin y podemos decir que vimos de todo. Equipos que comenzaron el año lejos de los pronósticos terminaron peleando arriba, y otros, acostumbrados al protagonismo, volvieron a quedarse a mitad de camino.

Entre las grandes revelaciones apareció Argentinos Juniors. Con Nicolás Diez al mando, el conjunto de La Paternal encontró una identidad de juego clara, mostró regularidad y se convirtió en uno de los equipos de mejor funcionamiento colectivo del campeonato. Su campaña confirmó que el trabajo sostenido sigue siendo una de las fórmulas más efectivas para competir. Lejos de tratarse de una sorpresa, Argentinos viene demostrando desde hace varios torneos que logró consolidar un proyecto sólido, capaz de mantenerse competitivo y sostener buenos resultados en el tiempo.

Otro de los equipos que dejó una imagen positiva fue Independiente Rivadavia. El conjunto mendocino sorprendió a propios y extraños con una campaña que lo mantuvo entre los protagonistas durante todo del torneo. Bajo la conducción de Alfredo Berti, un viejo conocido, logró consolidar una estructura competitiva y transformarse en una de las historias más destacadas del semestre.

Rosario Central también encontró motivos para ilusionarse. Con una propuesta clara y resultados que acompañaron, el equipo rosarino consiguió mantenerse en los primeros planos y ratificar un crecimiento que ya venía mostrando en temporadas anteriores.

Lo mismo ocurrió con Estudiantes de La Plata, que volvió a demostrar por qué es considerado uno de los proyectos más estables del fútbol argentino. El «Pincha» sostuvo una identidad reconocible, fue competitivo durante gran parte del certamen y volvió a posicionarse entre los equipos más confiables del campeonato.

Mención aparte merece Belgrano

El campeón del Torneo Apertura no tuvo el recorrido más regular ni fue el equipo más vistoso del certamen, pero encontró respuestas en los momentos decisivos y supo capitalizar sus oportunidades. En un fútbol donde muchas veces prima la constancia por sobre el brillo, el conjunto cordobés logró coronar una línea ascendente que viene construyendo hace rato.

River Plate y Boca Juniors, por su parte, atravesaron un semestre irregular. Ambos equipos lograron mantenerse en la conversación y protagonizar momentos importantes, pero ninguno consiguió alcanzar las expectativas que suelen acompañar a los dos clubes más convocantes del país. El potencial estuvo presente, aunque los resultados terminaron dejando una sensación de deuda pendiente. River pareció encontrar algo más de claridad con la llegada de Eduardo «Chacho» Coudet, quien comenzó a imprimirle una idea reconocible al equipo. Boca, en cambio, se sostuvo más por la jerarquía individual de su plantel que por un funcionamiento colectivo consolidado. En varios partidos estuvo más cerca de resolver los problemas desde el talento de sus figuras que desde una propuesta de juego definida.

Defensa y Justicia fue uno de los casos más particulares del campeonato. Durante buena parte del torneo se ubicó entre los equipos con mejor rendimiento y llegó a ilusionar a sus hinchas con una gran campaña. Sin embargo, una serie de malos resultados en las últimas fechas terminó por frenar su crecimiento y lo dejó fuera de la pelea principal. Lo que parecía ser uno de los equipos más sólidos del semestre terminó perdiendo fuerza cuando más la necesitaba.

Una situación similar atravesaron Unión, Racing, Vélez Sarsfield, Gimnasia y Esgrima La Plata, Talleres e Instituto. Todos protagonizaron buenos pasajes durante el campeonato e, incluso, llegaron a posicionarse en lugares altos de la tabla. Sin embargo, la falta de regularidad en el tramo decisivo les impidió sostener el nivel mostrado anteriormente. Lo que en un momento parecía una campaña prometedora terminó convirtiéndose en un semestre de oportunidades desaprovechadas.

Del otro lado aparecen los equipos que cerraron el torneo con más dudas que certezas. Newell’s Old Boys, Estudiantes de Río Cuarto, Aldosivi, Deportivo Riestra, Banfield, Tigre y Gimnasia y Esgrima de Mendoza nunca lograron encontrar una versión competitiva capaz de sostenerse en el tiempo. Entre rendimientos irregulares y resultados adversos, terminaron lejos de los objetivos planteados al inicio de la temporada.

También existe un grupo de equipos que mostró herramientas interesantes, aunque saben que deberán mejorar para convertirse en verdaderos protagonistas. Independiente, Lanús, San Lorenzo de Almagro y Huracán dejaron señales positivas a lo largo del semestre, pero la irregularidad terminó siendo un obstáculo demasiado grande para aspirar a más. En todos los casos hubo momentos que invitaron a la ilusión, aunque faltó la consistencia necesaria para dar el salto definitivo, como suele pasarle a este puñado de clubes.

En una zona intermedia quedaron Barracas Central, Sarmiento, Atlético Tucumán, Central Córdoba y Platense. Sin destacarse entre las principales revelaciones ni entre las grandes decepciones del campeonato, lograron ubicarse en posiciones similares a las que suelen ocupar dentro de la competencia. Sin embargo, el semestre les permitió detectar errores, consolidar algunos aspectos y obtener conclusiones importantes de cara a lo que viene. Para estos clubes, la primera mitad del año funcionó más como una etapa de construcción y aprendizaje que como un punto de llegada, con la expectativa de corregir errores y encontrar una versión más competitiva en el Torneo Clausura.

En los bancos de suplentes también hubo nombres propios

Nicolás Diez se consolidó como una de las apariciones más interesantes del campeonato gracias al trabajo realizado en Argentinos Juniors, mientras que Alfredo Berti fue una de las piezas fundamentales detrás de la histórica campaña de Independiente Rivadavia. A ellos se suma Ricardo Zielinski, que volvió a demostrar su capacidad para construir equipos competitivos en rectas finales.

Con estos nombres se despide la primera parte del año.

Posterior a la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA, la labor de estos equipos será plantar nuevos objetivos y reforzarse en el mercado de pases, para mantener rendimientos o mejorarlos.