Mirtha Legrand: un siglo de revoluciones

Este pasado 23 de febrero, la reconocida presentadora de televisión, Mirtha Legrand, cumplió 99 años, y su nombre para Argentina es reconocido como una marca cultural. Una figura que atravesó generaciones, formatos, gobiernos y climas sociales sin desaparecer de la conversación pública. En esta nota se busca enumerar los grandes sucesos históricos que Mirtha fue capaz de presenciar.

Cuando se inauguró el Obelisco de Buenos Aires en 1936, el país todavía no conocía la televisión. El cine era el gran espectáculo y la política transitaba otra etapa. En la década del 40 irrumpió el peronismo con Juan Domingo Perón y Eva Duarte, transformando la estructura política y ampliando derechos como el voto femenino. Lo que hoy se estudia como un hecho fundamental del Siglo XX, Legrand estuvo presente en su construcción.

En 1951 nació la televisión argentina. En 1968 debutó el programa que convertiría a Mirtha en anfitriona del espectáculo. Desde entonces, los grandes quiebres nacionales pasaron también por la televisión, como la dictadura iniciada en 1976, la Copa Mundial 1978, la Guerra de Malvinas en el 82, el regreso democrático con Raúl Alfonsín en 1983, las reformas estructurales de los 90 bajo Carlos Menem y la crisis de 2001 que culminó con la renuncia de Fernando de la Rúa.

La conductora también fue espectadora de la llegada del hombre a la Luna con la misión Apolo 11, el cual marcó un hito tecnológico global. La caída del Muro de Berlín en 1989 simbolizó el fin de la Guerra Fría. En perspectiva, mientras el mundo se dividía en dos bloques, la evidente construcción del muro en 1961 y su caída casi treinta años después, Mirtha seguía presente.

Mirtha nació antes de que las luchas sociales cambien al país para siempre, como el voto femenino, el cual permitió que llegue en un contexto atravesado por una nueva ola feminista, con movilizaciones masivas como Ni Una Menos y debates sobre derechos y representación. La transformación del rol de la mujer en los medios, con discusión sobre estereotipos y poder también ocurrió dentro del mismo tiempo.

La tecnología que pensamos ahora nos ayuda a incrementar la percepción del paso del tiempo que vivenció Mirtha, ya sea con el cambio de blanco y negro al color, de la televisión abierta al cable, del rating tradicional al clip viral en redes sociales. La misma figura atravesó distintas formas de consumir información y entretenimiento.

Enumerar estos hechos no apunta a repasar su vida como si fuera una línea cronológica clásica sino a dimensionar el paso del tiempo. Que la inauguración del Obelisco y el streaming convivan dentro de una misma trayectoria pública, es una forma concreta de entender cómo cambió todo. Entre estas hubo dictaduras que redefinieron generaciones, obtención de derechos y revoluciones tecnológicas que transformaron la manera de informarse y entretenerse. Un siglo de transformaciones profundas puede parecer muy lejano, hasta que se lo mira a través de una figura que estuvo presente y vigente en cada etapa.