Cuatro victorias al hilo componen la colección del imbatible Kimi Antonelli, que volvió a ganar en el Gran Premio de Canadá luego de una encarnizada lucha con su compañero. Este domingo, Franco Colapinto consiguió su mejor resultado en Fórmula 1.
Una brutal lucha entre compañeros, que casi termina de la peor manera en la sprint, fue el preludio de lo que sería la carrera entre George Russell, el campeón de la F2 de la talentosa generación de 2018; y Kimi Antonelli, el astro de 19 años, el proyecto de Mercedes y la «piedra en el zapato» de su coequiper (ahora que le llegó la chance que hace años esperaba). El incidente del sábado, un toque en la primera curva cuando el joven italiano intentó rebasar al inglés por el exterior, marcó las reglas que dictaron -y dictarán de ahora en adelante- la pelea por el campeonato entre los pilotos de la escudería alemana.
Llegó el domingo y, luego de 3 vueltas de formación, se largó la carrera: Russell estuvo lento y, en contraposición, Antonelli tanto como Lando Norris estuvieron rapidísimos. El número 63 cayó al tercer puesto, el 12 mantuvo su lugar y el 1 le hizo honor a su dorsal al tomar la punta.
El sueño del piloto de McLaren duraría poco y nada. Simplemente no fue el día para el equipo campeón. La errónea elección de neumáticos en la largada, fallas en la conducción y muchísima mala suerte sentenciaron el día de los «Papaya». Norris perdió la primera posición al entrar a boxes. Empezó el espectáculo.
La generación más talentosa
Aquella seguidilla de pilotos que se graduaron de la Fórmula 2 a la Fórmula 1 entre 2017 y 2019 -entre ellos Charles Leclerc, Lando Norris y George Russell- llegó a ser considerada la generación más talentosa de promesas emergentes.
El primero, a pesar de no haber logrado campeonar, solventó su nombre en la historia de Ferrari. El segundo logró la gloria máxima al campeonar con el equipo que lo formó. El tercero, luego de años sufriendo en Williams y de enfrentarse al máximo campeón de la categoría, pensó que 2026 sería su gran chance y que, con un auto imbatible y un compañero inexperto sobre el cual, por supuesto, sería priorizado, nadie podría impedir que salga campeón mundial.
Colapinto, Oliver Bearman, Isak Hadjar, Andvir Lindblad, Gabriel Bortoleto y, por supuesto, Antonelli. Esta es una camada que llegó para «devorarse» la F1 y recordarle a las antiguas promesas que ya era hora de convertirse en realidad. El italiano, acogido por su equipo, es hoy el abanderado de otra generación de grandes talentos, y no piensa dejarse pisar.
Treinta giros de lucha encarnizada entre compañeros, sin órdenes de equipo. Idas y vueltas al borde de tocarse, sin prestarse ni un centímetro. Russell se defendió muy bien, pero la presión de Kimi fue incesante. Los errores de novato fueron compensados con una demostración de sangre caliente que no es habitual en la categoría, y la experiencia y templanza del inglés parecían no ser suficientes. Por desgracia, la pelea se vio interrumpida por una falla en el motor de George que, consciente de todo lo que perdía, rompió con su pose estoica y se mostró furioso.
Antonelli dominó el resto de la carrera y volvió a ganar, marcando un nuevo récord de victorias consecutivas desde la primera que obtuvo. El campeonato está al «cyan vivo»: el italiano amplió su diferencia a 43 puntos respecto de su compañero. La temporada es larguísima. Russell no dejará pasar su oportunidad y Kimi no se va a dejar ganar. Mercedes «sufre» una vez más el éxito: un gran auto y dos grandísimos pilotos, puede pasar cualquier cosa.
Mejorar y seguir
En el GP de Canadá se vio otro rendimiento excelente de Franco Colapinto, acompañado por un buen desempeño de su auto y equipo, le valió al argentino la 6° posición, su mejor resultado hasta ahora en la categoría. Alpine se asienta como el mejor del resto y Franco parece estar muy cómodo con el auto. Van dos fines de semana en los que consigue buenos resultados y, aún más importante, arrasa con su compañero en qualy tanto como en carrera.
Por otro lado, Max Verstappen volvió al podio luego de varias decepciones y lo compartió, nada más y nada menos que, con Lewis Hamilton, algo que no sucedía desde 2024. El pelotón de arriba está cada vez más pegado y la F1 no para de mejorar. La categoría aterrizará el 5 de junio en Mónaco en lo que promete ser una gran carrera.