El seleccionado argentino de fútbol logró el primer objetivo planificado para la presente edición de la Copa América: pasar la primera fase de grupos.
Con un planteo estratégico mucho más medido y conservador que el desarrollado en la primera jornada ante Chile, y con niveles individuales y colectivos menos vistosos, dependió de los pocos minutos en los que Lionel Messi estuvo en el campo de juego para asegurar un resultado favorable que finalmente se convertiría en una goleada de 5-0 por sobre Panamá.
Aunque Argentina arrojó en cancha a los mismos once que le ganaron al equipo trasandino el lunes pasado (Javier Mascherano se convirtió en el que más veces participó del certamen continental con 23 presencias), se vieron diferencias sustanciales en la calidad futbolística y la capacidad resolutoria tanto defensiva como ofensivamente este viernes en Chicago. Ni siquiera la concreción del primer gol anotado por Nicolás Otamendi de cabeza tras un tiro libre ejecutado a la perfección por Ángel Di María a los 7 minutos de iniciado el encuentro, permitieron la tranquilidad necesaria para ganar con solvencia y pasar a cuartos de final.
El seleccionado panameño se presentó como un rival muy incómodo para los dirigidos por Gerardo Martino, y el combinado centroamericano hasta tuvo ocasiones de gol que por muy poco no llegaron a capitalizarse. Pero la zonza expulsión del panameño Aníbal Godoy a los 30 minutos (le pegó un manotazo en el rostro a Nicolás Gaitán) disolvió la idea de jugarle de igual a igual ante la Albiceleste, que se quedó sin Di María luego de que este pidiera la sustitución por lesión.
Con muy poco alcanzó para ir al descanso en ventaja, y en los minutos iniciales de la segunda etapa las cosas no cambiaron demasiado. Tal vez se vio un poco más de decisión para tener el control de balón en campo contrario, pero no mucho más que eso. Al respecto, una vez que finalizó el partido el Tata afirmó que «fue un partido dificil, por lo físico y nos costó mucho. Nos costó la profundidad en el partido durante el primer tiempo».
Por eso el ingreso de Lionel Messi no solamente despertó la emoción de los 53.885 espectadores presentes en el Chicago Field, sino que apenas unos minutos después, a los 68′, el mejor jugador del mundo amplió la diferencia con un remate frente al arco tras un despeje de un defensor de Panamá que dio en Gonzalo Higuaín y dejó mano a mano el astro del Barcelona. Diez minutos después, nuevamente Messi se encargó de clavar al ángulo un tiro libre luego de un arañazo recibido a pocos metros del área.
Y eso no fue todo, ya que a los 87′ otra vez le quedó el balón a La Pulga y, tras un enganche en el punto penal, puso la pelota en el palo derecho del arquero Jaime Penedo. Triplete para Messi, que se acerca al tope de la tabla histórica de goleadores de la selección (se colocó a 2 de Gabriel Batistuta, quien ostenta 54 anotaciones). Asimismo, para coronar una actuación descollante, cuando se jugaba el último minuto puso un pase largo para Marcos Rojo que, adelante del arco, cabeceó para atrás y habilitó al recién ingresado Sergio «Kun» Agüero para que cierre el juego con una goleada de 5-0. Con este gol, el delantero del Manchester City es el máximo anotador en «la era Martino» con 13 gritos.
Así, gracias al ingreso de Messi el combinado nacional pudo plasmar todas las ideas en el césped y se quedó con el pasaje a cuartos de final con un resultado abultado frente a un seleccionado de Panamá que, pese a todo, no dejó una pobre imagen como a priori podía creerse. Incluso, la participación de Alberto Quintero fue muy buena y es un jugador para tener en cuenta.
Ahora será el turno de esperar el choque ante Bolivia para saber si Argentina (6 puntos) pasa de instancia como primero o segundo del Grupo D, ya que gracias al triunfo de Chile por 2-1 el otro clasificado saldrá del encuentro entre trasandinos y panameños (ambos contabilizan 3 puntos, mientras que Bolivia no tiene unidades).
Y, como dijo Messi al concluir el partido, «ojalá que no se nos escape esta vez, es lo que deseamos todos». Con el 10 dentro del campo de juego, sin dudas el sueño de obtener la Copa América Centenario es una posibilidad.

Formaciones e incidencias

Argentina: Sergio Romero; Ramiro Funes Mori, Nicolás Otamendi, Gabriel Mercado, Marcos Rojo; Javier Mascherano, Ever Banega, Augusto Fernández, Nicolás Gaitán, Ángel Di María; Gonzalo Higuaín. Entrenador: Gerardo Martino.
Panamá: Jaime Penedo; Felipe Baloy, Roderick Miller, Adolfo Machado, Luis Henríquez; Valentín Pimentel, Gabriel Gómez, Aníbal Godoy, Alberto Quintero, Blas Pérez; Armando Cooper. Director técnico: Hernán Darío Gómez.
Goles: 7′ Otamendi, 68′ Messi, 78′ Messi (de tiro libre), 87′ Messi y 90′ Agüero. Expulsado Godoy a los 30 minutos (Panamá).
Estadio: Chicago Field. Árbitro: Joel Aguilar (El Salvador).