Buenos Aires es una ciudad que respira gastronomía, pero de tanto en tanto, surgen encuentros que no solo entretienen sino que cambian el mapa cultural de la coctelería local. El espacio ubicado en Julián Álvarez 1.272, el Club Social 911 fue el epicentro de la 3° edición del Buenos Aires Ron Fest, la cita anual que reafirma el crecimiento imparable del ron y los destilados en la Argentina.
Para entender el verdadero impacto de esta tercera entrega, hay que mirar el camino recorrido desde sus orígenes. Lo que comenzó en su primera edición como un encuentro pionero pensado para reunir a los primeros entusiastas y amantes de la bebida, evolucionó en su segundo año hacia una plataforma clave de formación, intercambio y networking para bartenders y referentes del sector gastronómico. Esta reciente tercera entrega terminó de consagrar el formato como una cita obligada e inmersiva que consolida definitivamente al evento en la agenda cultural, turística y de entretenimiento de la Ciudad de Buenos Aires.
En esta oportunidad, la convocatoria superó las expectativas al recibir a más de 350 visitantes que disfrutaron de una experiencia multisensorial completa. El festival contó con la participación de 15 marcas de primer nivel, desplegando un recorrido que fue mucho más allá del ron tradicional para dar cabida a destilados artesanales, vermut y diversos licores de autor. Los asistentes vivieron una jornada integral que combinó degustaciones guiadas, coctelería Tiki, maridajes de bombonería y chocolates finos, una selección exclusiva de puros dominicanos, estaciones de café de especialidad y barismo, y un ambiente festivo atravesado por la música en vivo.
Detrás de la producción, visión y curaduría de este movimiento, se encuentra una dupla clave de origen venezolano con un fuerte arraigo en la escena local. Por un lado, Daniel González, ronmelier venezolano radicado en la Argentina con una amplia trayectoria en el rubro licorero de su país natal, cofundador de Ron Querencia y autor de «El Ron en Argentina, Una perspectiva Caribeña», la primera obra literaria y técnica dedicada a este destilado en el país. Por el otro, León Febres Cordero, venezolano de 36 años que lleva una década viviendo en la Argentina. Comunicador social y publicista de oficio, León dio un giro profesional hacia la gastronomía y los alimentos al radicarse en el país, convirtiéndose en creador de la marca Lágrima del Diablo y organizador de diversos eventos culturales vinculados al sector.
El valor del Buenos Aires Ron Fest como evento radica en su capacidad para actuar como un verdadero motor de desarrollo económico, turístico e industrial. En un mercado históricamente volcado al consumo de vino, fernet y gin, la consolidación de este festival demuestra la sofisticación del paladar argentino y la creciente apertura hacia la coctelería de autor y los spirits de alta gama. Al mismo tiempo, posiciona a Buenos Aires como una capital coctelera de referencia en la región, atrayendo turismo gastronómico y ofreciendo una plataforma inigualable para que importadores, productores y marcas sigan dinamizando el rubro de las bebidas en el país.
Artículo elaborado por Lisette Cardozo.
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