«Hope», la nueva película del director surcoreano Na Hong-jin -responsable de títulos como «The Chaser» y «The Wailing»-, nos presenta un pequeño pueblo costero de Corea del Sur que se convierte en el epicentro de una amenaza, en principio desconocida, y una devastación brutal.
Durante buena parte de su primera hora, la película decide ocultarnos qué está provocando la masacre. Lo que vemos son las consecuencias de un aparente ataque externo: calles y negocios destruidos, repletos de cadáveres desparramados que no hacen más que potenciar el horror.
Es a través de un policía que recorre el lugar y se cruza con algunos sobrevivientes que comenzamos a descubrir qué estaría pasando. Na Hong-jin juega con la incertidumbre y la dilata durante los primeros minutos, convirtiendo aquello que no vemos en una de sus principales fuentes de tensión. Escuchamos gritos, gruñidos y explosiones a la distancia. Sabemos que hay algo ahí afuera y que lo que está ocurriendo es mucho más grave de lo que inicialmente parece, pero se niega a mostrárnoslo.
Una vez que la naturaleza de esas criaturas queda finalmente al descubierto, el factor sorpresa automáticamente desaparece y «Hope» cambia su centro de atención. Ya no importa tanto descubrir qué está ocurriendo sino acompañar a sus protagonistas mientras intentan sobrevivir.
Es ahí donde la narración se entrega por completo al espectáculo. Su diseño de producción es abrumador y la escala de la destrucción se siente en, prácticamente, cada rincón de ese pueblo convertido en tierra arrasada.
Las secuencias de acción son impresionantes. Hay sangre, persecuciones a caballo y en vehículos, explosiones y movimientos de cámara vertiginosos que nos meten de lleno en el caos. A esto se suma un diseño sonoro espectacular que, especialmente en una sala de cine, potencia enormemente la experiencia.
Quizás uno de sus puntos más discutibles sea el diseño de algunas de las criaturas. Frente al enorme trabajo visual que existe alrededor de ellas, su aspecto resulta por momentos extraño y no termina de estar a la altura de todo lo demás. De todas formas, es un detalle que no le quita fuerza a la experiencia ni mucho menos diversión. La película sigue siendo una «locura» y se disfruta muchísimo.
También están sus 160 minutos de metraje, que pueden resultar algo excesivos y podrían haberse recortado considerablemente sin perder demasiado en el camino. Pero, incluso con ese exceso, hay algo difícil de negarle: es una experiencia pensada para ser vivida en una sala de cine, especialmente para los fanáticos del género.
En síntesis, «Hope» es una auténtica locura: acción, violencia, extraterrestres y una puesta en escena que parece decidida a llevar el caos hasta las últimas consecuencias. Y todavía quedan algunas preguntas sin responder, que posiblemente se encuentren en una futura secuela. Después de todo, no parece casual que su título en español sea «Hope: El primer impacto».
«Hope» está dirigida por Na Hong-jin y cuenta con las actuaciones de Hwang Jung-min, Zo In-sung, Hoyeon, Taylor Russell, Cameron Britton, Alicia Vikander y Michael Fassbender. Puede verse en cines a partir de este jueves 8 de octubre.