F1: rodeo pobre en Texas

Los Estados Unidos de América se dieron el gusto de tener tres Grandes Premios distribuidos a lo largo del calendario competitivo, dos de ellos (Miami y Las Vegas) fuertemente criticados por tratarse de circuitos urbanos o semiurbanos. El restante, intensamente aclamado por ser una de las pistas más interesantes del calendario.

El Circuito de las Américas en Austin, Texas, se integró a la máxima categoría en 2012 y logró instalarse en la memoria colectiva de fans del deporte como uno de los grandes momentos de la temporada: lo sucedido el domingo pasado derrumbó esa noción. Una vez más, el fracaso rotundo de estas ya no tan nuevas regulaciones de la Fórmula 1 logró que una pista generalmente divertida no provoque nada.

Kimi Antonelli, que tuvo una temporada increíble, largó primero para nunca más ser visto. El casi campeón ganó, mientras su compañero George Russell se arrastraba en los últimos lugares puntuables. De acabar la carrera en México dentro de los 8 primeros puestos, el italiano será campeón con varias fechas de competición de sobra.

Max Verstappen y Charles Leclerc protagonizaron una de las pocas batallas del día y revalorizaron las habilidades rueda a rueda del otro. En las antípodas, Franco Colapinto tuvo un desafortunado incidente con Arvid Lindblad, del que poco se puede concluir, debido al pésimo trabajo de cámaras de la transmisión internacional.

De esta manera, pasó otro fin de semana sin pena ni gloria y, Antonelli será campeón en México, a no ser que decida alargar la «tortura» de George Russell.

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