Este jueves 6 de noviembre se inauguró el 40° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. La ceremonia se llevó adelante en el Teatro Auditorium con la presencia de diversos funcionarios políticos y artistas invitados. El lema de este año es «el renacer del esplendor» y ya comienzan oficialmente los días para demostrar esa promesa.
Los directores artísticos, Gabriel Lerman y Jorge Stamadianos, prepararon algunas palabras sobre lo que significó organizar este festival y también un breve recorrido por la Competencia Internacional de Largometrajes: «Lo que les presentamos esta noche es lo que, a nuestro juicio, es lo mejor que hemos visto. A partir de este momento, nosotros damos un paso al costado y el festival pasa a ser de ustedes, el público».
En los primeros detalles observamos una merma importante en los invitados internacionales, considerando que cambiaron la fecha de realización para que no coincidiera con Día de Acción de Gracias, solo Bill Condon ofrece una charla con el público. La silenciosamente anunciada Carmen Maura parece que fue solo un error de la comunicación oficial, además de los groseros errores en la impresión de papelería confundiendo el nombre de su principal invitado con «Bill Cordon» o el foco de Fabián Bielinsky con «Martín Bielinsky».
Estuvieron presentes el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli; el presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Carlos Pirovano; el intendente del Partido de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro; y el presidente del Ente de Municipal de Turismo y Cultura de Mar del Plata, Bernardo Martin.
Se insiste con los intentos de que el festival parezca desapegado de su contexto político, localmente hablando, ya que la programación tanto como las actividades tocan conflictos sociales de otros territorios. No obstante, se coló la urgencia desde las palabras del presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF), Luis Scalella, que mencionó la importancia de defender el cine argentino y dijo claramente que «esto debe ser una política de Estado».
Además, Marilina Ross recibió el Premio Astor de Plata a la Trayectoria y se lo dedicó al final de su discurso a Cristina Fernández de Kirchner, «por ser una mujer que está cumpliendo una condena injusta».
Estudié cine y actualmente crítica de artes. Especializada en guion. Ferviente amante y divulgadora del cine argentino. Empezar de cero es cada hoja en blanco lista para escribir nuevas historias.