Carrera histórica de Antonelli

El «Templo de la Velocidad» hizo lo suyo: en una época de carreras, por momentos, insípidas, nos brindó un espectáculo para re-enamorarse del deporte. Hubo ilusión y desilusión, adelantamientos yo-yo y grandes demostraciones de muñeca, estrategia y caos, en definitiva, todos los elementos que nos hacen amar la Fórmula 1.

¡Grande, Kimi!

La «misa» en Monza debe ser narrada, sin duda, desde la perspectiva de su principal animador y ganador, Kimi Antonelli. El piloto local debió largar desde el fondo de la parrilla al cambiar de motor previo a la carrera. Sin embargo, su sed de gloria y sangre caliente lo llevaron a ofrecer un desempeño histórico en pista.

No se trata de una exageración, la carrera del piloto italiano será recordada como uno de los grandes hitos de su leyenda por venir. Fue el más rápido de principio a fin (literalmente, hizo la vuelta del día en el último giro), aprovechó todas sus oportunidades, se apartó del peligro y arriesgó cuando fue necesario.

Kimi destrozó a su compañero, George Russell. El piloto británico no pudo hacer nada contra el italiano que, sin duda, está a pocos pasos del título del mundo. Russell parece haberse bajado de la pelea, tuvo una oportunidad de oro que no supo aprovechar y fue superado por su compañero de 20 años.

Antonelli cumplió el sueño de todo piloto: ganó en su casa, con su gente, y peleando hasta el final. No fue fácil, debió realizar un sinfín de maniobras con temple de acero, pero todo valió la pena cuando, ante un emocionado público italiano, sonaron las primeras estrofas de «Il Canto degli Italiani».

No me llore Argentina, no me llore…

Alpine demostró un ritmo fuera de lo común este fin de semana. Pierre Gasly, el experto en clasificación, consiguió una pole position que nadie vio venir. Franco Colapinto, muy tranquilo, clasificó 7°. Había ritmo para hacer una gran carrera, y ese siempre fue el fuerte del piloto argentino, que en la semana había renovado con el equipo.

Como siempre, la largada de Franco fue perfecta: se mantuvo al margen de la pelea entre los Ferraris y obtuvo una posición. En simultáneo, Pierre se defendió y logró quedar primero. Más adelante, los tifosi sufrieron una catástrofe: el monegasco del «cavallino rampante» cometió un error en la parabólica y se despistó, impactando fuertemente contra las barreras. Colapinto aprovechó la oportunidad a la perfección y adelantó a Oscar Piastri que debió reacomodarse luego del incidente. Inmediatamente salió la bandera roja.

El panorama era perfecto: el argentino estaba cuarto con mucho ritmo, adelante, Max Verstappen, su compañero y George Russell. La largada generaba muchísima expectativa en lo que parecía una oportunidad única.

Como es habitual, Colapinto largó bien. Adelantó al piloto de Red Bull con una maniobra quirúrgica, aunque devolvió la posición rápidamente y debió defenderse de Lewis Hamilton… entonces, la catástrofe. Franco cometió un error similar al de Charles Leclerc, se despistó al acelerar en la parte sucia del circuito y, aunque salvó el auto, cayó al 16° puesto.

Pero el ritmo estaba y el argentino no agachó la cabeza. Su recuperación fue excelente, con uno similar al del pelotón de arriba y con grandes adelantamientos. Vuelta tras vuelta, recortó a los de adelante y, finalmente, embolsó un grandísimo P9. Así todo, no había mucho margen de mejora: Gasly finalizó séptimo, no tuvo ritmo para mantenerse peleando por los puestos grandes.

Franco fue felicitado por su ingeniero y el equipo, pero no estuvo conforme. En lo que fue una seguidilla desgarradora, el piloto se «quebró» pidiendo perdón a la gente de Alpine y luego, en la entrevista con Juan Fossaroli, al declarar: «Dejé pasar una oportunidad única».

Sin duda, el argentino deberá volver a ver la carrera, a pesar del error, fue una de sus mejores performances en la categoría y seguro podrá mantener este nivel si el auto lo permite.

Carrerón

Hubo lucha hasta el final en todos los sectores. Max Verstappen debió dar todo para terminar tercero, Hamilton decepcionó sexto, Lando Norris y Oscar Piastri se «mataron» por un cuarto puesto que se quedó el campeón del mundo. Este es el camino a seguir, aunque el «Madring» no promete mucho. Las carreras hay que correrlas, nos veremos de vuelta el 13 de septiembre en España.

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