Terminó el año para Los Pumas. Ya no hay torneos, no hay amistosos, no hay nada más en lo que al hace al aspecto deportivo en el mundo de la selección de rugby. Pero no solo hay que ver los resultados en lo que hace a un análisis del desempeño de Los Pumas,  aunque eso sea lo que más resalta.
los pumasNo fue un buen año, además del partido contra Georgia en junio, solamente se le ganó a Italia, un rival que no es de los más fuertes e incluso está en un nivel inferior al argentino. Tras la pálida imagen dejada en el Rugby Championship con seis derrotas en otros tantos encuentros a los que hay sumarle los traspiés ante Inglaterra y Gales, no es menor terminar el año con una sonrisa. Pero veamos un poco más allá.
A nivel juego, Los Pumas tuvieron uno muy estático, no hubo rapidez y se lo hizo muy pegado a las formaciones físicas, a lo que se le sumó lentitud, previsibilidad y errores en el juego de manos y pies con toma de decisiones erróneas en cuanto a lo que convenía hacer, ya sea patear o utilizar las manos. Recordemos que durante muchos partidos del Rugby Championship se falló en los lines y en la gira europea se siguió con las imprecisiones.
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Pero el mayor problema que afrontan Los Pumas está fuera de la cancha. Lamentablemente, se está dejando pasar el tren de ser partícipe de un torneo internacional todos los años. Ya asistieron en dos de las cuatro ediciones que tienen, por ahora, asegurados Los Pumas. Y si bien es deseable el triunfo deportivo, hay otros factores que fueron los que dificultaban el ingreso argentino. Y aquí es donde falla la dirigencia. Tenemos jugadores profesionales que juegan en los mejores torneos de rugby a nivel mundial pero con eso solo no es suficiente, lamentablemente seguimos teniendo una dirigencia y una estructura de rugby amateur. No es menor que ante los primeros ingresos, el primer dinero fuerte que hubo en manos de la Unión Argentina de Rugby (UAR) haya desconcierto, dudas y hasta acusaciones de corrupción.
los pumasY cuando hablamos de que estamos en la mitad del camino previsto en el Rugby Championship, apuntamos a la continuidad de los procesos. Esto no significa no renovar entrenadores cuando el ciclo se cumple, como fue el caso de Santiago Phelan, sino seguir un camino ascendente para mejoría del rugby. Es de público conocimiento la mala manera en que se fue Phelan, enojado y molesto con algunos jugadores. ¿Se puede pensar en una transición ordenada y que apueste a mejorar lo positivo y tratar de corregir los errores? Tampoco está bien visto que se contrate a técnicos extranjeros como se ha hecho con Alex Wyllie y Graham Henry. Por lo menos, en el primer caso se consiguió ese salto de calidad que necesita todo equipo y se llegó al tercer puesto del Mundial de 2007 con doble victoria ante Francia. Henry no seguirá en el plantel técnico de Los Pumas, con el perjuicio que eso acarrea. Veremos si lo de Daniel Hourcade es más que un interinato.
los pumasLa cabeza del rugby argentino tiene que moverse en la dirección correcta para que el camino que se recorrió hasta llegar a ser incluido en un torneo de primer nivel no sea solo un capítulo en la historia y sea algo permanente. Está en manos de los dirigentes que se logre un crecimiento mayor del rugby argentino. Ojalá el año próximo sea el despegue definitivo.
Fotos: www.uar.com.ar