Un año inusual para una edición inusual. Sin privadas para prensa, con pocos asistentes en las salas, con profundización del desguace del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y amenazas reiteradas al Cine Gaumont y su probable cierre. En ese clima está transcurriendo este Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) que cumple su cuarto de siglo.
He aquí el detalle de lo que pudimos ver hasta el momento.
Las Chicas Están Bien (Itsaso Arana, Sección Óperas Primas)
Con un aire bucólico, la propuesta desgrana con sentido minimalismo un fin de semana estival en el que cuatro actrices y la directora, que se interpreta a sí misma, ensayan una obra de teatro.
Itsaso parece haber absorbido de manera veloz (esta es su ópera prima) todo el universo de Jonás Trueba, su pareja, y a la par que homenajea el cine de Rohmer y Rivette, unge en la campiña francesa a estos exquisitos seres que se comprometen actoralmente con sus personajes entre juegos, bailes y borracheras.
Los Calvos (Elías Gismondi y Marcos Mossello, Sección Óperas Primas)
Una refrescante iniciativa y en clave de humor protagonizada por aquellos a quienes sus cabelleras los abandonaron, en algunos casos, con una adaptación a la nueva realidad que el panorama capilar les ofrece, en tanto que en otros con dificultad de aceptación y buscando en la ciencia lo que la genética decidió cancelar. Hasta encontramos a quienes se tatúan el cuero cabelludo de negro. Todo ello en este documental divertido, amigable y conciliador que transcurre en la ciudad de Tostado, provincia de Santa Fe.
Un Prince (Pierre Creton, Sección Trayectorias)
Tal vez una de los principales problemas que tiene este film es la elección de su tempo y su modus. Narrado casi en su totalidad en off y con una profusión de palabras que no alcanzan a lograr insertarse en cada cuadro, la historia describe a un jardinero que alterna su vida entre trabajo y sexo profuso, todo ello con una cadencia en la que hasta el erotismo lejos de fluir, parece como representado artísticamente. El personaje principal aparecerá recién al final de la película e intentará darle un sentido retroactivo a todo lo visto.
Marilu-Encontre avec une Femme Remarquable (Sandrine Dumas, Artes y Oficios)
Que la gran dama de la escena nacional e internacional Marilú Marini irradia una luz especial en cada gesto, en cada expresión, en cada transmisión de su pensamiento y su deseo, no es novedad. Y poder apreciar ello a lo largo de un documental que nos muestra parte de su biografía, su aproximación a algunos textos, su preparación escénica y el repaso de algunos momentos memorables de su vida resulta un regalo altamente magnético y apreciable. A lo largo de 86 minutos vemos a la protagonista reír, emocionarse, gozar y compartir con el público su gran y necesaria pasión. Un festival visual de puro regocijo.
Dejar Romero (Alejandro Fernández Moujan y Hernán Khourian, Sección Competencia Argentina)
Lograda aproximación al universo del nosocomio Melchor Romero en su proceso de desmanicomialización mediante la intervención del personal del MDR (Movimiento por la Desmanicomialización del Romero).
Asistimos a historias de personas torturadas, a esas huellas inscriptas en los cuerpos, en el habla, en la psiquis de un grupo de pacientes que están por recuperar su dignidad y su vivienda. Los expedientes arrumbados de siglos que muestra la cámara, dan cuenta de este abandono sistemático de personas que hubiesen merecido una vida mejor.
The Visitor (Bruce LaBruce, Sección Trayectorias)
Un nuevo exponente de este ya veterano director de este festival, quien regresa para parodiar al film Teorema de Pasolini en clave de humor, sexo explícito y bajada de línea política, como solo él puede hacerlo.
Les Gens d’a Coté (André Techiné, Sección Trayectorias)
Una conjunción de dos talentos, el destacado director galo Techiné y la irresistible e hipnótica Isabelle Huppert en una historia muy sólidamente narrada, acerca de una policía femenina que perdió a su marido de igual profesión y debe enfrentarse a un vecino (el sólido Nahuel Peréz Biscayart) que tiene un prontuario amplio de delitos y contravenciones. Las dudas internas que acometen al personaje central y su elección de la lealtad y la traición están trabajados con sutil delicadeza en esta acertada propuesta.
My Swiss Army (Luca Popadic, Sección Vanguardia y Género)
Documental que amalgama la historia de tres oficiales nacionalizados suizos pero cuyo origen corresponde a Serbia, India y Túnez quienes describen y comparten sus deseos, ambiciones y sentimientos de nacionalidad.
La inclusión y la diversidad forman también parte de este registro minucioso que Popadic se propuso. Dado que el eje son los tres protagonistas y su relato a cámara, matizados por algunas pocas situaciones familiares y personales de cada uno de ellos, el film parece agotarse al poco tiempo dado que no surgen nuevos elementos o viñetas que puedan hacer crecer el planteo inicial.
Berta y Pablo (Matías Szulanski, Sección Competencia Argentina)
Afortunadamente, BAFICI vuelve a nutrirse de un film de este prolífico director (recordemos que el año pasado su film «Último Recurso» fue el que inauguró el festival). Una historia muy pequeña pero con una alta dosis de emotividad nos presenta a Ana Scornik, quien viene de Uruguay a ensayar con su amiga canciones compuestas por ambas y a recuperar los pocos bienes que sus primos le permiten de su abuela recientemente fallecida.
Es así que seleccionará libros y vinilos. Los libros contienen la clave de una hermosa historia de amor vivida por aquella que la llevará a indagar en su universo gracias a la pesquisa que las anotaciones escritas le aporten. Filmada por momentos con un dejo de la década del 60, esta historia nos confirma que Szulanski es un gran realizador.
Dans le peau de Blanche Houellebecq (Guillaume Niclaux, Sección Competencia Internacional)
Houellebecq, el poeta, novelista y ensayista francés haciendo de sí mismo junto a la humorista Blanche Gardin envueltos en una historia policial en Guadalupe, un archipiélago de las Antillas en el Caribe, y en un estado de embriaguez y drogadicción acentuados, harán las delicias de todo su entorno en la mitad de un concurso de parecidos del primero sobre el que deberán evaluar quien se aproxima más a este escritor. El racismo se cuela en esta iniciativa con lo sobredicho como recurso más potente que el subrayado, y el humor brota a borbotones.