Todo fanático de las carreras sueña, desde chico, con la oportunidad «dorada» de diseñar, desde cero, un circuito en las cercanías de su casa: la posibilidad de plasmar sobre un cuaderno un trazado que, posteriormente, se convertirá en asfaltado y en escenario de la máxima categoría es algo que nadie dejaría pasar. Los diseñadores del «Madring» parecen no haber tenido infancia, tampoco noción alguna del deporte.
El nuevo Gran Premio de España llegó al calendario de la Fórmula 1 como fecha permanente hasta 2035. Mientras tanto, pistas históricas y que probaron dar grandes carreras (Bélgica, San Marino y Países Bajos, entre otras) son desplazadas o reducidas a una mera rotación. Sin embargo, algo único sucedería una vez firmado el contrato: en un contexto en el que circuitos urbanos no paran de ser incorporados a la categoría, el «Madring» sería construido única y exclusivamente para las carreras. Entonces, negarse a la creación de esta nueva carrera sería una expresión de conservadurismo ¿Por qué rechazar innovación en la F1?
La noticia de que el anillo español pasaría a formar parte del interminable elenco de circuitos pseudo urbanos cayó como una bomba. Pudiendo hacer algo nuevo y novedoso, ¿por qué insistir con una fórmula que no funciona? Peor aún fue la reacción el día que se reveló el trazado: curvas cerradas, ciegas, en apoyo, con paredes angostas, sin rectas ni oportunidades para rebasar. La pista era un desastre y la carrera prometía ser una procesión, y así fue.
Las sesiones de F3 y F2 marcaron la tónica del fin de semana. Incidentes en lugares sin escapatorias y carreras sin adelantamientos, la F1 no fue excepción. Aunque la qualy fue sumamente entretenida debido a lo novedoso del circuito y a la incertidumbre del resultado, sumado al gran desempeño de Franco Colapinto, que «destrozó» a Pierre Gasly, su compañero, y se colocó en el 9° lugar, la carrera no tuvo muchas emociones.
La largada acumuló la mayoría de los acontecimientos del domingo. Franco tuvo otra gran reacción y se puso 7°. Aunque con idas y vueltas por cuestiones estratégicas, esa fue su posición final para cerrar un gran fin de semana. Adelante, Max Verstappen fue el principal agitador, intentó varios sobrepasos que tuvieron siempre el mismo final: una salida de pista producto del mal diseño del trazado. Lando Norris salió primero y mantuvo su lugar hasta que un desafortunado Virtual Safety Car (VSC) decidió lo contrario. Fue Kimi Antonelli quien se hizo de la punta de la competencia y quien la dominó hasta el final.
La organización de la máxima categoría vuelve a ser autodestructiva. Los intereses comerciales se anteponen a los deportivos y otro pésimo circuito es agregado al campeonato. Kimi lidera sin competencia y Azerbaiyán deberá limpiar el paladar en la próxima carrera.