Los premios de Venecia

Finalizó la 83° edición del Festival Internacional de Cine de Venecia y se anunciaron los premios, y el film «Woman Unknown» de la directora danesa de origen egipcio May-el Toukhy resultó el ganador de la máxima distinción (León de Oro), mientras que su protagonista Mathilde Arcel triunfó como mejor actriz.

Asimismo, el jurado presidido por la actriz Maggie Gyllenhaal, otorgó el Gran Premio del Jurado al coreano Lee Chang-Dong por «Possible Love», mientras que el ruso Ilya Khrzhanovsky fue reconocido mejor director por «Dau» (Francia y Suecia).

Otros premios de la Competencia Oficial fueron para «Naza» (Reino Unido) como Premio Especial del Jurado, de Yuval Abraham y Rachel Szor; Mejor actor para John Malkovich por «Wild Horse Nine» («Caballo Salvaje Nueve») de Reino Unido, Estados Unidos y Chile, de Martin McDonagh.

El premio de Mejor Guion fue para «Un Bon Petit Soldat» («A Good Little Soldier», Francia) de Sttephane Brizé, en tanto que el Premio Marcello Mastroianni a Intérprete Revelación fue para Malou Khebizi por «15/18» («A Place to Heal», Francia).

Finalmente, el León del Futuro a la Mejor Ópera Prima de todo el festival fue para «La Maison Du Vent» («House of the Wind» de Camerún, Francia, Bélgica, Benín, Arabia Saudita y Qatar de Auguste Bernard Kouemo Yanghu.

María Aparicio premiada

La cineasta argentina María Aparicio gano este viernes el premio a mejor dirección de las Jornadas de los Autores, el galardón más importantes de este certamen paralelo del Festival de Venecia, por su película «A veces me entra tristeza, otras veces rebelión».

El jurado de la competición, presidido por la española Carla Simón, aseguró en las motivaciones del premio que se sintió «profundamente conmovido y atravesado por una tristeza y un espíritu de rebelión que no se contraponen, sino que conviven» en la obra. «Es una película que retrata la soledad del presente, en la que la dimensión íntima y la carga política se entrelazan, invitándonos a reflexionar sobre el trabajo, la inmigración y el privilegio, a través de una delicada puesta en escena construida más sobre los pequeños gestos que sobre los grandes acontecimientos», señala el fallo.

El premio a Mejor Dirección conlleva una remuneración de 20.000 euros (unos 23.000 dólares al cambio), la mitad para la directora y la otra parte para la distribuidora internacional del film.

Aparicio (Córdoba, 1992) empezó a pensar en «A veces me entra tristeza, otras veces rebelión» cuando estudiaba una beca en el Museo Reina Sofía de Madrid y la rodó cuando desde la institución le invitaron a filmar en sus salas e instalaciones.

La cinta narra el encuentro entre dos personas, ambos argentinos: Eva (Eva Bianco), trabajadora del cine de paso por Madrid, y Dante (Roger Koza), un historiador que husmea en los archivos de la ciudad en busca de material para un trabajo sobre las luchas obreras.

Aparicio muestra los días y encuentros que ambos comparten en la capital española a raíz de su encuentro fortuito y recurre a las conversaciones que mantienen para abordar cuestiones tan actuales como los derechos laborales o los conflictos del mundo.

El personaje de Dante, por ejemplo, está especialmente interesado en la figura de Juan Bialet Massé, un español emigrado a Argentina a finales del Siglo XIX y que, con sus estudios, se convertiría en el precursor de la primera legislación laboral en el país sudamericano.

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