El Gobierno Nacional sigue dando muestras de su capacidad de retroceso. Primero se peleó con los demás países de la región por una cuestión de orígenes y después pidió unas disculpas un poco raras y dio marcha atrás con un aumento retroactivo del monotributo. Pero de las puteadas no se salvó. Avanza el Pfizergate y la oposición no deja de demostrar su “amor” por los laboratorios yanquis.

Noticias de la Gorra

Dejá Alberto, ya está, no hables más. El Presidente decidió superar la gestión de Mauricio Macri y lo está haciendo en todo sentido: nadie creía que podía ser más cipayo y genuflexo que Mauri, ¡pero lo logró!

Durante la visita de su par español, Pedro Sánchez, a Buenos Aires, Alberto Fernández dio una conferencia en la que, para vanagloriarse con el «gallego», no tuvo mejor idea que tirarle tierra a los vecinos. Fue así que citó una canción de Lito Nebbia y dijo que “los brasileros vienen de la selva, los mexicanos vienen de los indios y los argentinos de los barcos europeos”. Lo más grave, sin dudas, fue que haya citado a Nebbia. Habría que avisarle un par de cositas: los indios vienen de la india y la Argentina no termina en la Avenida General Paz, y si ya casi no quedan pueblos originarios en Argentina, a diferencia del resto de Sudamérica, es porque acá hubo un genocidio. Pero bueh, es abogado y no profesor de Historia. Lo único que podemos saber es que gran parte de la población americana llegó en barco, excepto la de Bolivia.

Un rato más tarde y viendo el quilombo mediático que se armó en la región, salió a improvisar un “perdón” por Twitter al mejor estilo “esta es la posta, si te jodió, perdón, pero no me rompas más las pelotas”.

Lo sorprendente es cómo esta sociedad de cristal, sensible a indignarse por cualquier pelotudez que diga un tío borracho, sale a rasgarse las vestiduras por algo que en el fondo piensan todos los porteños de clase media. Cómo será el asunto, que hasta tuvimos que leer a el candidato neonazi Alejandro “Kalki” Biondini, indignado por cómo se trata a los pueblos americanos, porque para él matarlos sí, pero burlarse es un sacrilegio. Solo falta que Patricia Bullrich defienda a los mapuches.

Otro temita con el que el gobierno quiso pasar desapercibido y no le habría salido fue en la de aumentar el monotributo, y como le pareció poco también lo cobró retroactivo a enero. La catarata de puteadas no demoraron en llegar y fue por eso que una gestión que se especializa por recular en chancletas tiró para atrás la medida. Ojo, que tomar medidas de mierda que hagan calentar a todos para después tirarla para atrás y se pongan contentos parece ser la única forma que tiene el gobierno de dar buenas noticias.

Por último, sigue el Pfizergate y ahora se armó una comisión para establecer de qué forma se gastó la guita de las vacunas y por qué no le compraron a Estados Unidos la suya. Uno de los discursos más curiosos fue el del diputado radical Mario Negri, que estaba indignado porque no se le consultó a las multinacionales qué tipo de ley querían que hagan. Dale Marito, no lo hagas tan explícito, se nota mucho que el viagra libre es muy tentador.