Este sábado, Huracán y San Lorenzo de Almagro empataron 0-0 en un clásico aburrido y sin emociones.
El encuentro comenzó muy parejo y los primeros 20 minutos transcurrieron como se esperaba en la previa: Huracán tenía mayor posesión de pelota e intentaba llegar al arco rival mediante al juego asociado, y San Lorenzo prescindía de la posesión para replegarse atrás y esperar algún fallo del rival para sorprenderlo. Si bien el «Globo» intentaba más, ninguno de los dos equipos consiguió crear alguna chance concreta para romper el cero en la pizarra.
Todo cambió cuando, a los 25 minutos del primer tiempo, Luciano Giménez (quien llegó al conjunto de Parque Patricios en este mercado de pases) le metió un codazo en la cara a Francisco Perruzzi tras un forcejeo en el área de San Lorenzo. El colegiado Nicolás Ramírez no dudó y lo expulsó inmediatamente, sin necesidad de recurrir al VAR. La irresponsabilidad del número 23 dejó a Huracán con un jugador menos a falta de 65 minutos por jugarse. Con esta expulsión, Huracán llega a 4 tarjetas rojas en los últimos 3 partidos (Juan Bizans y Matko Miljevic frente a Once Caldas y Fabio Pereyra frente a Unión de Santa Fe), marcando así un claro y grave problema que se debe resolver a futuro.
Desde ese momento, el encuentro cambió completamente, Huracán se vio obligado a ceder el protagonismo y San Lorenzo comenzó a adueñarse de la pelota. Sin embargo, este cambio rotundo dejó muy mal parado al «Ciclón», ya que al tener un hombre de más no logró generar ninguna situación de riesgo y no mostró ideas claras a la hora de atacar.
Cuando parecía que al partido no le quedaban más emociones, a los 35 minutos del segundo tiempo, tras una gran recuperación de Tomás Guiara en la mitad de la cancha, Matías Tissera quedó mano a mano con Orlando Gil (arquero de San Lorenzo). Esta fue una situación inmejorable, en un juego con tanta historia, en una cancha que siempre resultó esquiva, con un jugador menos y ante el rival de toda la vida, tenía en sus pies la posibilidad de gestar ese «épica» tan difícil de conseguir. Era la situación con la que cualquier hincha siempre soñó. Increíblemente, tras una larga corrida, el delantero que había ingresado unos minutos antes, terminó tirando la pelota afuera, sentenciando a que el clásico termine nuevamente en empate (en los últimos 15 enfrentamientos empataron en 11 oportunidades, el «Globo» ganó en tres y el «Ciclón» únicamente en una ocasión).
Con este resultado, Huracán se mantiene en la cuarta posición de la Zona A del Torneo Clausura, en tanto que San Lorenzo de Almagro se encuentra parcialmente tercero en la Zona B.
Artículo elaborado para puntocero por Joao Romano Magallanes.