El 30 de octubre de 1960 cambió la historia del fútbol mundial, ya desde la cuna se veía venir que «Pelusa» iba a ser jugador, pero sus padres nunca se imaginaron que tenían en los brazos al mejor futbolista de todos los tiempos. Diego Armando Maradona es sinónimo de número uno, también lo es de polémica, pero no es la idea hablar mal de una persona que le dio tanta alegría a los argentinos en momentos complicados del país, sino recordar cómo empezó esta historia allá lejos y hace tiempo en una humilde casa de Villa Fiorito.
Cebollitas Archivo«Yo quería jugar, pero no sabía de qué, empecé de defensor y me seduce la posición del líbero, porque mirás todo desde atrás y decidís para dónde podés salir jugando», cuenta Maradona en las primeras páginas de «Yo soy el Diego de la Gente», un libro apasionante y con la palabra documentada del «10», que aseguró: «El regalo más lindo que me hicieron fue una pelota, cuando tenía tres años, la abracé y dormí con ella toda la noche, jugar a la pelota me daba una paz única».
Maradona integró Los Cebollitas, un equipo de Argentinos Juniors para menores de 14 años. El Diez contó que ganaron 136 partidos seguidos, todos documentados en un cuaderno que Claudia le guardó, y en ese equipo se convirtió en futbolista, porque con sus amigos en Fiorito solo corría detrás de la pelota. La llegada a Primera División fue rapidísima, un crack como Diego ya era visto por técnicos y dirigentes de clubes importantes, como William Kent, exmandatario de River Plate que le pidió a Don Diego que le ponga un precio a su hijo, pero la respuesta fue clara: «Dieguito es feliz en Argentinos Juniors».

Debut 1976 archivo
El debut en Primera División fue el 20 de octubre de 1976, en un Argentinos Juniors 0 – Talleres de Córdoba 1, cuando reemplazó a Rubén Giacobetti. A los tres meses, César Luis Menotti lo tenía visto y lo hizo debutar en la Selección Argentina, un 27 de febrero de 1977, en un amistoso contra Hungría que la Selección ganó 5 a 1. El Flaco agarró a Pelusa y le dijo: «Maradona, venga, va a entrar por Luque, usted tranquilo, muévase por el frente de ataque y haga lo que sabe».
DEbut Seleccion Argentina 1977 ArchivoDesde aquella tarde en La Boca empezó un romance con la Selección Argentina, a pesar de la frustración de no haber sido convocado para el Mundial de 1978, jugado en nuestras tierras y que tuvo como campeón del mundo al equipo que dirigía Menotti, quien más tarde lo llevó al Mundial Sub20 de Japón y ahí Diego tuvo su viaje de egresados con el mejor premio, con la Copa del Mundo en sus manos, figura del torneo y le mostraba al Planeta Fútbol que desde Fiorito salió el nuevo campeón…
Argentinos Juniors fue el primer club de Diego, pero el primer contacto del romance que lo uniría con Boca Juniors fue una famosa tarde de octubre en el Nacional de 1980, con unas declaraciones de Hugo Orlando Gatti que enfurecieron al enganche, con el arquero que afirmaba que Maradona «era un gordito inflado por el periodismo». El Loco pagó por bocón y el mejor jugador de todos los tiempos le hizo cuatro goles en La Paternal, el Bicho ganó 5 a 3 y la barra de Boca cantó «Maradoooo, Maradoooo».
Debut Boca 1981En 1981 llegó a Boca, que estaba financieramente por el suelo y tenía 4 millones de dólares, el paso de algunos jugadores y algunas propiedades en forma de pago para Argentinos Juniors y la transferencia se dio, finalmente, como un préstamo con opción de compra. El 10 prefirió llegar al equipo Xeneize antes que a River, primero porque en su casa les tiraba más Boca, el sentimiento pudo más que los 15 millones de dólares del Millonario que tenía a Passarella, Merlo, Jota Jota López, Gallego y Alonso: «Se terminaba el fútbol», dijo chistosamente Maradona. Diego llegó lesionado a Boca, pero jugó de todas maneras y marcó su gol más importante al archirrival, con Ubaldo Fillol por el suelo y Alberto Tarantini que se caía, hasta el fotógrafo se tropezó para intentar captar un momento histórico. Solo un título con Boca, solo el Metropolitano del 81 y, al poco tiempo, la despedida para jugar en Europa.
Barcelona Archivo1El primer Mundial de Diego fue en España 82, con una Selección Argentina que no pudo defender el título. Al poco tiempo fichó para el Barcelona, equipo que llevó a ganar la Copa del Rey, La Liga del 83 y la Supercopa de España del año siguiente. Dejó el equipo Blaugrana con 38 goles en 58 partidos, pero una sanción tras aquella batalla campal contra el Athletic Bilbao, la agitada vida nocturna y una mala gestión económica de su representante hicieron que el club catalán acepte una oferta del Napoli. Empezaba el desafío a la Italia rica: ganó dos Scudettos (1987 y 1990), la Copa de Italia de 1987 y la Supercopa de Italia de 1990 y puso de rodillas a los poderosos equipos del norte, como Milan, Inter y Juventus.
La Mano de Dios ArchivoCuando Maradona era un nene dijo que quería ganar un Mundial, fue en una entrevista en Fiorito, pero lo que no sabía es que el sueño se iba a hacer realidad en México 1986, con dos goles a Inglaterra, uno para que nazca la “Mano de Dios”, otro en una recorrida memorable en la jugada de todos los tiempos, con el relato de Víctor Hugo Morales que hasta es parte de ese gol, con el uruguayo rompiendo en llanto, preguntándose de qué planeta vino ese jugador con la 10 en la espalda. El resto de la historia es conocida, con una final para el infarto, con el empate de los alemanes en el área chica y con esa corrida eterna de Jorge Burruchaga que punteó la pelota contra la salida del arquero Harald Schumacher.
«El sueño del pibe es uno de mis tangos preferidos, supongo que se debe a que tiene mucho que ver conmigo», contó Maradona en su biografía y cuando lo recuerda lo canta. Es verdad, es muy parecida a su historia, a su vida, su carrera, los momentos buenos y los malos, el nene que recibía la citación y que, sabía, lo espera la consagración.
El sueño del pibe
Golpearon la puerta de la humilde casa,
la voz del cartero muy clara se oyó
y el pibe corriendo con todas sus ansias,
al perrito blanco sin querer pisó.
Mamita, mamita, se acercó gritando,
la madre extrañada cruzó el piletón
y el pibe le dijo riendo y llorando:
«el club me ha mandado hoy la citación»
Mamita querida, ganaré dinero,
seré un Maradona, un Kempes un Olguín
dicen los muchachos del norte argentino
que tengo más tiro que el gran Bernabé
Vas a ver qué lindo cuando allá en la cancha
mis goles aplaudan, seré un triunfador,
jugaré en la quinta, después en Primera,
yo sé que me espera la consagración.
Cuando la música le cantó al 10
Feliz cumple, Barrrilete Cósmico, cumpliste tu sueño y el de todos nosotros, eternamente gracias.
Cinco de estos seis temas fueron dedicados al jugador más grande de todos los tiempos. Músicos de todo el mundo le han rendido homenaje a Diego Armando Maradona.
Diego y Luciano Pereyra «el sueño del pibe»

Fito Páez – «Y dale alegría a mi corazón»

Rodrigo – «La Mano de Dios»

Manu Chao – La vida tómbola

Los Cafres – Capitán Pelusa

Los Piojos – “Maradó”

 

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