Debido al contexto particular que atraviesa la Argentina por el coronavirus (y que el resto del mundo no está ajeno a la problemática), el Gobierno Nacional decidió repatriar fondos por más de 21,3 millones de dólares que se encontraban depositados en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Este dinero tendrá como destino la compra de 70.000 computadoras para estudiantes, incluidas en el programa Conectividad Federal «Juana Manso» perteneciente al Ministerio de Educación.

Vale mencionar que esta cifra se obtiene del depósito de 15,6 millones de dólares por Derechos Especiales de Giro (DEG) producido en 2001 en la que se determinaba que los intereses, que tuvieron finalización de vigencia el pasado 7 de mayo, se destinaban al Fondo para la Reducción de la Pobreza y Operaciones de Crecimiento para Países Pobres Altamente Endeudados.

La decisión gubernamental se trata de una de carácter excepcional por la situación en la que se encuentra el país, a sabiendas de que «cerca del 40% de los hogares no tienen acceso a una computadora», según manifestó el ministro de Economía, Martín Guzmán, al momento de realizar el anuncio. «Más que nunca, hay un Estado presente que busca proteger la producción y el trabajo y contener el aumento de la pobreza y la indigencia», expresó.

Al respecto, Guzmán declaró que el coronavirus «dejó al descubierto más que nunca la brecha digital que existe en la Argentina: no todos los alumnos cuentan con las mismas herramientas ni la conectividad necesarias para poder asegurarse la continuidad en el aprendizaje». “En el marco de la pandemia, los sectores de bajos recursos tienen mayores dificultades para acceder a conectividad y educación en línea, y las desigualdades se profundizan. Educación es inclusión y es futuro, y esta medida busca, por un lado, evitar que esta brecha digital se amplíe y, por otro lado, estimular la producción del sector”.

Asimismo, el titular del Ministerio de Educación, Nicolás Trotta, dijo que “acceder a libros y tecnología es un acto de ciudadanía. El desafío es volver a transitar el esquema de una computadora para cada estudiante y lograr el 100% de conectividad en las escuelas”. En cuanto al importe repatriado, «se está recibiendo una inversión para poder entregar 70.000 computadoras más a estudiantes del sistema educativo que serán producidas en el país generando empleo argentino, en el marco del programa de Conectividad Federal ‘Juana Manso’”, aclaró sobre el plan que vinculaba el desarrollo tecnológico y productivo que fue detenido en 2016.

Finalmente, es necesario recordar que en nuestro país -según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC)- más de un tercio de los hogares (37%) con menores no cuentan con una computadora, lo que pone de manifiesto que asegurar que la continuidad de las clases se da actualmente en forma virtual es, como mínimo, cuestionable. Además, si tomamos la franja más extrema de los hogares censados (40% con menos recursos y el mismo porcentaje con mayores ingresos), solamente el 49% de los primeros y el 94% de los segundos cuentan con computadora, lo que demuestra la existente brecha digital.