Gracias a la resolución del Tribunal Supremo de la India, tres millones de personas ahora tendrán los derechos que les corresponden.
Esta afirmación se debe a la reciente inclusión, en los estados federales, del tercer género en todos los programas de bienestar social, educación, laborales y sanitarios. De esta manera, los hijras (transexuales) accederán a los mismos derechos que cualquier otro hindú.
«Los transexuales son también ciudadanos de este país. Es el derecho de cada ser humano elegir su género», manifestaron los jueces Radhakrishnan y Sikri, en lo que representa un gran avance en materia de derechos humanos. En la sentencia que estimula el acceso al trabajo y a los estudios, se detalla que «el espíritu de la constitución es proporcionar la igualdad de oportunidades a cada ciudadano para que crezca y alcance su potencial sin importar su casta, religión o género».
Anjan Joshi, un trabajador social activista, cuenta que los hijras sufren el desprecio y la marginalidad, a tal punto que cada invierno, detalla, recogen «cinco o seis transexuales muertos en las calles por el frío» y expresa que hasta ellos mismos creman sus cuerpos, ante la indiferencia absoluta de sus familiares.