Uno de los regímenes más largos en la Tierra -y más violentos- está colapsando y tambalea. No solo lo hace su gobierno sino, también, una historia de violencia y mandatos sobre otras naciones.
La República Islámica de Irán está sobre un territorio milenario, es un país que previo a 1979 fue un lujo para vivir, llena de riquezas, con una cultura divina y mucha historia a lo largo de su extenso recorrido.
Irán transitaba una de las más grandes épocas, como lo fue Medio Oriente en su pasado: países árabes con similitudes a los europeos, una nación persa, no árabe, pero de religión islámica.
En el 79, luego de caer la monarquía del sha de Persia, se transformó en uno de los puntos más oscuros del planeta, donde ocurrían todo tipo de violaciones a los derechos humanos… y que siguieron sucediendo. Podemos recordar entre sus «páginas negras» una que fue llevada a Hollywood por el director y actor Ben Affleck con su película «Argo».
A partir de esas fechas, Irán se convertiría en el principal objeto del «eje del mal», como así lo denominaron desde Occidente con el mando de los ayatollas, hoy a la cabeza está Khamenei, quien está al borde del colapso y ser derrocado.
Luego de su escalada con Israel en la Guerra de los 12 Días en 2025, y cuando «papá» Donald Trump acudió a eliminar las plantas nucleares, más de uno pensó que la historia entre ambas rivalidades quedaría en un stand by, sin embargo, eso no ocurrió. Israel «metió primera», y luego del conflicto en Gaza, Israel abatió al principal guerrillero de Irán en el exterior, el tan poderoso Hassan Nassrrallah, líder de Hezbollah en el Líbano. Al eliminarse el número uno de Hezbollah, Israel accedió a avanzar sobre todos sus frentes y seguir presionando al régimen iraní.
Al respecto, vale mencionar que Israel varias veces quiso eliminar al líder supremo iraní, pero Estados Unidos se opuso y el conflicto entró en un vacío de incertidumbres. Debilitados Hamas, Hezbollah, los hutíes y controlado el perímetro en Cisjordania y Siria, solo queda Irán.
Esperando el momento
Una vez más, escuchamos que el régimen tiene armas y que se está rearmando, por eso el gobierno de Benjamin Netanyahu presionó a Trump para atacar ahora, sabiendo que es el momento de debilidad extrema y que Irán no resistiría una nueva oleada de ataques.
Sin embargo, algo pasó: hace 16 días, Irán y su régimen viven su peor momento y está en estado crítico. Una nueva devaluación de su moneda hizo que, en primer lugar, los comerciantes de los souks salieran a rechazarla. Esto provocó un efecto en cadena que no se veía desde 2021, cuando asesinaron a la pequeña joven Mahsa Amini por sacarse el velo en la calle.
Esta vez, varios factores se sumaron a la crisis económica: se le suma la hídrica que vive el país, algo que hace peligrar hasta la vida humana, porque en verano suelen tener temperaturas por encima de los 60 grados. También hay que agregar que esta vez las principales ciudades de Irán, más el centro residencial de Teherán, son espectadores de primera mano para ver las violentas protestas que se suceden.
Asimismo, hay que sumar el factor agentes encubiertos, que denuncian que el Mossad y los Estados Unidos están detrás de las protestas armadas. No solo esto, los agentes de seguridad del régimen salieron a reprimir las manifestaciones, cortando internet y dejando aislada a una parte de la población. Como siempre, los números varían y se hablaba de más de 30 muertos, pero en las últimas horas imágenes confirmaron que en distintos hospitales yacen cientos de cuerpos, lo que la cifra ascendería a más de 700. Si hablamos de fallecimientos, Estados Unidos -a través de su presidente Trump- había amenazado al régimen de que si habían muertes iban a intervenir.
De todas maneras, hasta ahora se mantiene el silencio de los últimos días, pero se estima que Estados Unidos e Israel estarían preparando un ataque, más concentrado en objetivos militares, misiles balísticos y objetivos nucleares.
Siguen las marchas
En las últimas horas continúan las multitudinarias protestas, se registraron quemas de vehículos y la gente exige un cambio de rumbo.
Por su parte, el régimen -bajo el mando de su presidente Pezeshkian- salió a las calles con otra masiva contramarcha en apoyo, lo que podría terminar en una guerra civil entre ambas partes. Desde Estados Unidos observan cómo se desarrollan las manifestaciones y avisaron que el heredero del Reino de Persia, el sha, está listo para tomar el control.
En la geopolítica, la caída del régimen puede estar más cerca que nunca luego de 47 años de poder, lo que también sería un duro golpe para su socio ruso y para China… otro más, luego de Venezuela.
Vamos camino a los 17 días de manifestaciones en Irán y todo puede pasar. Lo que sabemos es que se viven no solo horas decisivas para la supervivencia del régimen, que ya tendría todo listo para emigrar a Rusia en caso de su caída sino, también, se podría dar un ataque inminente de Israel y Estados Unidos sobre Teherán. Varios analistas creen que esto se dará en cuestión de días, así crecen las apuestas contra el régimen.
Además, cabe recordar que Irán es otra de las grandes reservas mundiales de petróleo. Por eso, se avizora un panorama difícil y que, por otro lado, le da esperanzas a mujeres y hombres para ser realmente libres. ¿Qué camino podría seguir la antigua Persia? Difícil saberlo, con Trump como mandatario todo es posible.
Estudio comunicación para relacionista público. Interesado en Medio Oriente, viví dos años en Beirut. Me gusta transmitir mis experiencias al haber vivido en aquella tierra y difundir su milenaria cultura. La única forma de saber qué pasa en el mundo es mostrar todo de la misma forma, sin exclusividades, solo realidades.