Con una victoria por un margen mayor a lo esperado en las elecciones generales de este jueves 12, el primer ministro británico, Boris Johnson, quedó con el camino allanado para culminar el proceso de abandono del bloque europeo por parte del Reino Unido.

En lo que fue su triunfo más abrumador en 30 años, el Partido Conservador consiguió 365 escaños en la Cámara de los Comunes, incrementando su total en 47, mientras que el Laborismo liderado por Jeremy Corbyn alcanzó 202 lugares, una caída de 59 legisladores. Entre ambos partidos obtuvieron el 75,8% de los sufragios (13.941.086 y un 43,6% los conservadores y un 32,2%, 10.292.354 de votos, los laboristas). En tercer lugar quedó el Partido Nacionalista Escocés de Nerina Sturgeon con 48 representantes, un incremento de 14 legisladores. En porcentajes, llegó al 3,9% (1.242.380 votos). Con estos números, el Partido Conservador superó los 326 escaños necesarios para tener mayoría absoluta de los 650 miembros. El Primer Ministro se reunió con la reina Isabel II para pedir formalmente la formación de un nuevo gobierno.

«Mandato irrefutable»

Tras conocer su triunfo, Johnson sostuvo que «ejecutar el Brexit es ahora un mandato irrefutable e innegable de los británicos. Estos resultados acaban con las miserables amenazas de un segundo referendo».

«Triunfamos y rompimos el bloqueo. Ahora el país será capaz de ejecutar el Brexit», afirmó el líder británico. La victoria electoral es un mandato «no solo para hacer efectivo del Brexit sino para unir a este país y llevarlo adelante concentrándonos en las prioridades de los británicos», señaló.

«Por encima de todo, quiero darle las gracias a la gente de este país por acudir a las urnas en una elección de diciembre que no queríamos convocar, pero que ha resultado ser una elección histórica que nos da, en este nuevo gobierno, la posibilidad de respetar la voluntad democrática de los británicos para cambiar el país a mejor y dar rienda suelta al potencial de todo el pueblo de esta nación», fueron las palabras de Johnson cuando ya el escrutinio pronosticaba una clara victoria.

Debacle laborista

Jeremy Corbyn, el líder del opositor Partido Laborista, anunció que tras la fuerte derrota electoral no estará al frente de la agrupación en el próximo turno electoral. Sin embargo, continuará como su líder mientras el partido realiza un período de reflexión y debate para decidir los próximos movimientos. Algunos opositores internos piden su renuncia inmediata.

«Obviamente, esta es una noche muy decepcionante para el Partido Laborista con el resultado que hemos tenido», señaló Corbyn, quien mantiene su escaño por la circunscripción de Inslington Norte, agradeció a su electorado y dijo estar «orgulloso y complacido» de representarlo. Además, criticó a los medios y sostuvo que «la intromisión de los medios en la vida de las personas es muy elevada».

¿Escocia va por la independencia?

El Partido Nacional Escocés resultó el otro ganador de la jornada electoral al quedar cerca de 50 representantes en la Cámara de los Comunes, su mejor resultado electoral. Su líder y ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, dijo que las elecciones fueron una «noche excepcional» para su partido y que Escocia envió «un mensaje muy claro» de que no quiere un gobierno conservador de Boris Johnson y manifestó que el primer ministro no tiene autoridad para sacar a su país de la Unión Europea. «Johnson tiene un mandato para sacar Inglaterra de la Unión Europea pero debe aceptar que yo tengo uno para dar a Escocia una elección alternativa para su futuro», precisó.

En ese sentido, remarcó que el resultado es también «un claro respaldo» a que Escocia tenga voz sobre su propio futuro en otro referéndum para la independencia.