Un hombre quiere salir del pueblo, y entonces…

Hugo (Sergio Prina) es un mecánico que vive una vida amargada en Coronel Suárez, un pueblo de la provincia de Buenos Aires, con su cuñada y su sobrino de 10 años. Para salir de la monotonía que lo agobia tiene un plan: juntar dinero con su joven novia (Antonella Saldicco) y partir lejos, bien lejos. Una mejor opción se le cruza en el horizonte: un cazatalentos de jugadores de fútbol ve a su sobrino Enzo (Benjamín Otero) en una plaza, quien demuestra tener cierta destreza. El hombre le ofrece a Hugo una prueba para el niño en un club de Buenos Aires que, si sale bien, podría significarle un verdadero cambio de vida. Tras convencer a su madre (Eugenia Guerty), Hugo y Enzo emprenden un viaje hacia la Ciudad de Buenos Aires con la esperanza de un futuro mejor.

Las “road movie” son películas que basan -generalmente- su sustancia en el camino, más que en el destino. El punto de llegada es tan solo un accidente o, mejor dicho, una consecuencia de lo transitado. El gran problema de “Camino al éxito”, justamente, es todo lo del medio, porque la premisa suena prometedora, no obstante, se desdibuja con las situaciones que parecen eslabones atados con el alambre más fino de la narrativa cinematográfica. Que se queden sin plata porque a Hugo se le cayó la billetera, que la dueña de un bar le ofrezca “otra manera” de pagar la cuenta, que le roben la plata al tío ciego (un German Da silva en “modo avión”) y que, finalmente, lleguen a un hotel en un pueblo tras todo el periplo resulta más propio de un juego de plataformas que una construcción progresiva de las acciones.

En el último tramo, cuando paran su camino y de ahí la ironía del subgénero, es cuando la película parece encontrar una brújula, porque los personajes no boyan en la arbitrariedad de las situaciones sino que hallan una estabilidad en la trama. La química entre ambos personajes nunca emerge, ni siquiera en los momentos de mayor carga emotiva. Prina (actor tucumano de buen corpus con “Los dueños”, “El motoarrebatador” y “La botera”) no sincroniza el modo empatía que su personaje tendría que ofrecer. En cambio, sí hay un exceso en la escatología, la cual no sería pertinente para el tono que la película presenta. Una oportunidad desaprovechada, en especial por tratarse de una inversión en la idea trillada de cierto cine argentino con respecto a un personaje que vuelve al pueblo.

«Camino al éxito» de Sebastián Rodríguez puede verse en el Cine Gaumont y también en CINE.AR estrenos.